Serà un gran any
A primera escolta, Merriweather Post Pavilion és una altra meravella. 2009 serà un gran any, segur. Molts d’anys a tothom i a fer bonda.
Will you come again, 2008?
El de les llistes del millor de l’any em sembla tan divertit i important com estúpit. Un exemple: el disc que més he escoltat enguany, la meva banda sonora de 2008, és un disc publicat el 2007 que vaig conèxier gràcies a una d’aquestes llistes, la de la revista Magnet. Es tracta d’Emotionalism de The Avett Brothers. És un disc intranscendent, que no marcarà tendència ni tendrà una gran influència, però m’encanta, me´l sé de memòria i cada cop que l’escolt em somriu finament el cor, i això és el que importa.
La resta dels meus discs preferits del 2008 no tenen res d’especial més enllà que són els que més han sonat per aquí: The Wave Pictures, Silver Jews, Bon Iver, Fleet Foxes, Jay Reatard, Deerhunter, etc -sí, TVOTR i Animal Collective, també. Són els meus essencials d’enguany. També hi ha un munt de discos nacionals. Sorprenentment. Normalment n’hi ha un o dos, però enguany en Joe Crepúsuculo, Coconot, Lidia Damunt, Manel i Los Punsetes han estat del que més he escoltat. A nivell local, he estat completament out, així que ja tenc un compte pendent per l’any que ve, però m’han encantat els discs de Satellites i Oliva Trencada.
Per mi ha estat un bon any. Molt bo. El 2009 començarà amb novetats. Hi ha uns quants projectes que em fan moltes ganes i que esper que surtin bé. La resta, ja ho anirem veient.
I una altra cosa: a mi m’agrada el Nadal. Així que molts d’anys a tots.
¿Por qué The Wave Pictures son el mejor grupo del mundo?

The Wave Pictures son, ante todo, fans. Es importante constatarlo porque su colección de vinilos tiene tanta o más importancia en su música que sus apuradas habilidades como instrumentistas, es algo que se filtra de manera voluntaria o involuntaria en cada uno de los cortes de su nuevo álbum “Instant Coffee Baby” y que no necesariamente condiciona su sonido, sino más bien su carácter. Ocho años tocando juntos, decenas de pequeñas ediciones caseras y ahora al fin publican un trabajo definitivo, uno de los mejores que hemos escuchado este 2008, por el simple hecho de haber sido hecho por unos fans del pop para fans igualmente irredentos del pop. Y es algo maravilloso.
En “Instant Coffee Baby” (Moshi Moshi / Nuevos Medios, 2008) el trío de Wymeswold formado por Dave Tattersall, Franic Rozycki y Jonny ”Huddersfield” Helm (el batería a cuya capacidad para dormir en cualquier situación imaginable le debemos el título de “Just Like a Drummer”, uno los cortes más contagiosos del lote) se erigen como los herederos directos de esa pequeña maravilla que fueron Hefner (de hecho, han sido la banda de acompañamiento de Darren Hayman en sus últimas giras) y de ese pop urgente, básico e inspirado que siempre ha sido tan del gusto de Jonathan Richman y que todavía hoy es la fuente de inspiración para algunos de los trotamundos genuinos que nos quedan.
Sí, sus canciones son simples, y su obsesión por capturar el momento les lleva a cometer errores estúpidos como olvidarse de la letra de la canción “Cassius Clay”, compuesta a medias con André Herman Dune, pero eso no hace más que amplificar su encanto y multiplicarlo por mil, porque suenan como si un grupito de adolescentes intentaran hacer versiones de The Miracles y eso es un pequeño milagro, porque en su música hay soul, folk y rock’n'roll y todo lo hacen como si no lo hubiera hecho nadie nunca antes que ellos y en esa inocencia y fuerza hay algo que nos recuerda por qué seguimos teniendo fe en que las buenas canciones pueden hacer de este endemoniadamente complejo mundo un lugar mejor, más humano, en el que estas cosas todavía son posibles.
[Article publicat al darrer número de la revista D-Palma]
¿Por qué TVOTR son el mejor grupo del mundo?

“Hacemos música porque es una forma inmediata de comunicación. No queremos que TV On The Radio sean una banda misteriosa, un secreto“. Lo decía David Andrew Sytek durante una entrevista en la que promocionaban su anterior álbum, el celebrado “Return To Cookie Mountain”. La frase vale incluso más ahora que los neoyorquinos han publicado su trabajo más pop y accesible. “Dear Science” un movimiento inteligente, y no porque sea un disco con potencial para llegar a más oyentes, sino porque tras un EP y dos álbumes había sido llevado hasta donde debía llegar y tocaba tomar otras direcciones. Eso han hecho.
En “Dear Science”, TVOTR no sólo han dejado atrás los efectos colaterales de la era Bush como escenario de sus letras, se han entregado a un sonido menos opresivo y más brillante, algo conseguido en parte gracias a la colaboración del combo de afro-beat Antibalas, cuya sección de vientos ha dado un nuevo aire a cortes como “Golden Age” y “Dancing Choose”, sorprendentemente bailables. A la vez, la épica recae en esta ocasión en baladas tipo “Family Tree” o “Love Dog” que dificilmente habrían encontrado su lugar en los anteriores trabajos de la banda. Todo lo ampuloso de su debut ha desaparecido, ya no hay asperezas y la oscuridad no es más que aquello que precede a la luz, y a pesar de todo eso TV On The Radio consiguen sonar atrevidos e intrépidos. Siguen siendo un grupo incomparable, probablemente uno de los mejores que ha visto nacer este nuevo milenio y que mejor ha sabido resumir algunas de sus encrucijadas (con perdón de Animal Collective).
“Nuestro sonido representa la experiencia humana“, le explicaba Sitek a Jon Pareles de The New York Times. “Me gusta el pop“, explicaba en el mismo artículo Kyp Malone. “Pero también me encanta escuchar una nevera estropeada. Puedo escucharla durante horas y sentirme en sintonía”. Ese sonido de electrodoméstico estropeado sigue estando allí, pero esta vez hay utopía y suficientes arreglos como para que su chirrido quede sepultado. “Salir de gira con el apocalipsis no es sencillo. No creo que algo como “Golden Age” traiga el paraiso a la tierra, pero hay poder en la música, poder en las palabras y poder en lo que hemos lanzado al mundo“. Amén.
[Article publicat al darrer número de la revista D-Palma]
Marcel Cranc: Ara - Primeros Pasitos
Los discos de Marcel Cranc no son fáciles. Miquel Vicensastre viene de la composición de música clásica contemporánea. Un buen día descubrió que el pop era algo mucho más fácil de explicar y, además, de compartir. Así nació “Animal fràgil” (Blau, 05), su primer álbum, en el que, a falta de una banda que lo acompañara, abundaban las bases electrónicas. En esencia, “Ara” es una extensión de lo ya dispuesto en su debut: canciones que esconden bajo esa aparente calma historias abruptas y crudas. Parece que no pasa nada, pero allí fuera en el jardín hay bombas de relojería. Un dramatismo amplificado por el trabajo de Jaume Compte (guitarra), Chus Coll (cello) y Josep Umbria (programaciones), cuya incorporación al proyecto ha dado un nuevo vuelo a las canciones de Vicensastre. Parece que no pasa nada, pero allí fuera en el jardín hay bombas de relojería. Y de repente explotan en “1936″ o “No caic, em tir”, todo salta por los aires en cámara lenta en una lluvia de pop convexo (”Naufragi”, “De cor”), en ciento un tonos de gris. Dicen que se parece a Dominique A y a Leo Ferré, y es cierto. Aunque puede que Marcel Cranc sea más exigente con quien le escucha. Al final, pero, siempre está la recompensa.
[Publicat al número de desembre de MondoSonoro]
Deerhunter: Microcastle / Weird Era Continued - 4AD
Deerhunter lo tienen todo. Un líder carismático y, a pesar de su aspecto espigado y enfermizo, sexy. Un racimo de referencias que abarcan desde 13th Floor Elevators a The Fall, pasando por The Sonics y My Bloody Valentine, The Beach Boys y Spacemen 3. Además son incontinentes, graban sus discos en cuestión de días, capturando el momento, puro romanticismo. El último, este “Microcastle”, en una semana. Y hacen un rock que te eriza los pelos del cogote, que te hace sentir que caminas por el filo de la navaja, a un lado el paraíso y al otro el abismo. Su único defecto es ser víctimas de ellos mismos en directo, de esa frialdad y esa elegancia hierática que sin embargo es otra de sus mejores bazas en disco. “Cryptograms” (Kranky, 07) fue el primer aviso. “Microcastle” va más allá, usando las melodías pop como un trampolín al vacío. Hay ritmos kraut (“Nothing Ever Happened”), vagos aires garage (“Never Stops”) y sobre todo canciones licuadas (“Microcastle”), estática planeadora (“Agoraphobia”), dulce lisergia (“Little Kids”). En “Weird Era Continued” todo eso está igualmente allí, pero desparramado, a medio hacer. Y a pesar de todo hay cosas como la machacona “Dot Again” o “Moon With Cartridge”, con mucho de “Pet Sounds”, que justifican su edición, no tanto como descartes sino como un acto de higiene necesario para una banda que se está acostumbrando a vivir al minuto y viajar sin equipaje hacia donde sea que vayan.
[Publicat al número de desembre de MondoSonoro]