Luis Imperiale me ha pedido un artículo sobre Banksy para 13. Una de las cosas que más me gustan de algunos de los artistas relacionados con el mundo del graffiti es su capacidad para transgredir las fronteras del arte convencional, de buscar espacios no mediatizados o, en algunos casos, invadir esos espacios de manera subversiva. Banksy es un buen ejemplo. En parte, algunos de sus graffitis-performance me recuerdan la mala leche de colectivos como Fluxus, los ready-made de Marcel Duchamp o los Mutherfuckers . Además, ahora que muchos escritores buscan hacer del graffiti algo socialmente respetable, está bien que alguien nos recuerde que el arte urbano sin cierta dosis de vandalismo no tiene ninguna puta gracia. S¡ hay algo que resulte realmente interesante en este tipo de expresiones artísticas es su deseo de asaltar los medios, la reivindicación del papel del individuo en un mundo donde hasta la ‘revolución‘ es un producto de segunda mano de venta en cualquier 24h.