Es lo que tiene cuando se meten los tres ‘pesos pesados’ de la redacción de Mondo Sonoro edición Baleares en un ascensor medianamente viejo. Medio en broma ya le comenté a Xisco cuando subíamos que cada vez que bajábamos de mi casa (en un sexto), el ascensor quedaba un poco más abajo de lo que debería. La broma fue decirle a Luis que bajara a pie. Pero no lo hizo, el cabrón. Así que bajamos los tres leyendo lo de “Máximo 300 Kilos – 4 personas” en el letrerito y comentando nuestro peso. Ninguno fue realmente sincero, la verdad. Cuando el ascensor se paró lo hizo un palmo por debajo de la puerta. La puerta no se abría.
La siguiente imagen es la de tres gordos atrapados en un ascensor: uno sudando y con cara de estar medio mareado, otro partiéndose el culo y otro intentando comunicarse con una viejecita sorprendida del otro lado que no paraba de decir incoherencias. Tenía móbil, la mujer, y quiso hacernos el favor de llamar, bendita. Allí va un pequeño extracto de la conversación cuando intentaba decirle cuál era el número del servicio técnico (en una pegatina dentro, donde no teníamos casi cobertura):
- El teléfono es veinticuatroooooo…
- Cuatroooooo…
- No, veinticuatroooooo
- Cuatroooooooooo…
- Que no, que es veinticuatro, dos cuatro. Con el 971 delante…
- Tengo que irme que me esperan.
Otra gran frase del impás fue de L a X: “Xisco, deja de respirar que empieza a faltar el aire”. Esa y la pintada en el vaho del espejo de “Os voy a matar a todos”.
Antes de que el operario del servicio técnico nos rescatara con la suficiente discreción para no hacer muchas preguntas ni fijarse demasiado en nosotros, calculamos nuestro peso REAL. Somos unos putos meterisos. Eso está claro.
El Mondo es así de chachipiruli…
XDDDDD
Ja saps la nostra oferta de fer la tira còmica “mondo grassosso” o les històries de la redacció del mondo a l’ascensor.
Està copyrighteada, res de cabòries de copyleft o creatius comunistes. Aquí hi ha pel·les! je je je