Antony y el aplauso patológico
Ayer confirmé mis sospechas: en los conciertos del Auditòrium el pescado está vendido antes de que suene la primera nota, la gente va allí decidida a participar de la litúrgia que suponen debe ser un concierto, aplaudir, levantarse y volver a dejarse rojas las palmas de las manos como si acabaran de ver el concierto de su vida. En realidad, puede que lo fuera, aunque me quedo con lo que me dijo Pili de que cada vez que ves a Antony pierde más su gracia.
Lo repito, Antony me parece un buen artista, aunque a veces me cuesta algo de trabajo aguantar sus lamentos y no le profeso la adoración que sí parece profesarle el resto de la especie humana. Joan Vich habla de él como el fenómeno crossover del año, y tiene razón. Ayer vi por allí pijos repeinados, yuppis de tercera regional, fauna indie… Todos igualmente entregados sin que el prota hubiera tocado una tecla. La gente aplaudía de manera casi patológica, de la misma manera que la música de Antony es algo patológica. En parte creo que eso explica parte de su éxito: de un tiempo a esta parte, adoramos el sufrimiento y sus gorjeos. Parece que hemos confundido el sentimiento con su sobreactuación…
Su concierto no me gustó tanto como el de Pollença, especialmente porque esta vez se hizo acompañar por un batería poco acomodado en unos temas que no la necesitan para funcionar. ‘Fistful of Love’ sonó como un trasnochado remix disco. Hubo otro detalle: Antony se dirigió al técnico de luces porque un foco le molestaba. A la gente le hizo gracia, pero a mí me pareció bastante poco profesional. Eso es lo que hacen los niñatos en su primera verbena, no alguien que toca en teatros uno de cada dos días. El resto, fue lo que yo y todo el mundo esperaba: él toca sus canciones y la gente aplaude. El mundo sigue en su sitio. Antony es su pedestal y nosotros allí abajo. Y yo mientras sigo escuchando el nuevo de Devendra Banhart y rezando para que se venga a Mallorca… ¿Dónde está Toni Pla cuando lo necesitas?
Otra cosa: ¿Soy el único que piensa que ‘You Are My Sister’ y ‘Fistful of Love’ son clavaditas? Podrías cantar el estrillo de una sobre la otra… Y hay un par de momentos más en los que tuve esa sensación de deja-vú.
Lo mejor, ver el Auditòrium casi lleno. Me alegro por Fona, y lo que sacan de conciertos como el de ayer lo invierten en apuestas más arriesgadas.
Pues yo no tuve el placer de poder ver al Antonio ni por primeras ni por segundas… 40eurazos!!! Eso de convertirse en el fenómeno musical de las cenas con sushi, en el hilo musical de un mini cooper gt…
Comparto tu opinión, “you are…” y la otra son intercambiables y perfectamente olvidables ( odio la voz de lo que me imagino es una negra en la primera) sin embargo no se puede negar que “My lady…” y “Beautiful guhl” son ingeniosas, ajustadas, sorprendentes y deliciosas.
Espero verte pronto querido. Dale recuerdos a Pili y las Malgrats de mi parte.
Marlon
marlonrandom
27 oct. 05 at 14:11
A mí me sigue emocionando “I Fell In Love With A Dead Boy”… En realidad es lo que digo, que el tipo no está mal, aunque no vayamos a crear una secta de Melancólicos Anónimos en su honor.
joan
27 oct. 05 at 14:16
por dios!
quien estaba en primera fila en el concierto del primavera??? eso si que fue grande!
efectivamente: pili y yo.
chimpance progresivo
2 nov. 05 at 20:03