Lo de Mallorca Rocks es la leche. Apenas llegar allí me asaltó un flashback tremendo, recordé el Primavera Sound y esa sensación de anticipación y fervor que precede a las grandes cosas. El montaje es espectacular, el ambiente vibrante y los grupos estuvieron muy bien. Mallorca Rocks es una gran idea, tan buena que lo extraño -o no tanto- es que no se le ocurriera a alguien antes.
A ojo calculamos que habría un 70% de público británico y un 30% de público local, lo que significa que, en una pelea limpia cuerpo a cuerpo, los mallorquines resistirían unos 10 minutos antes de ser barridos de la faz de la tierra, eso sin contar con las habituales deserciones y los clásicos casos de transfuguismo. De hecho, a mi los british me cayeron muy simpáticos: en este tipo de situaciones son mucho más divertidos que nosotros. Tienen claro el guión e interpretan su papel a la perfección, no como nosotros. Por una vez, no había una media luna vacía entre el escenario y el primer atrevido del público. Eso es nuevo por aquí. De hecho, sólo por el ambiente vale la pena vivir la experiencia.
Un par de anécdotas: 1) Por lo visto con gafas soy clavado a Zane Lowe. Hasta dos veces me pararon para hacerse una foto conmigo, a pesar de que sabían que no era él. Estos ingleses son unos chisposos. 2) Justo antes de empezar vimos como llegaba Carlos Delgado, al que todos coincidimos en comparar con Montgomery Monty Burns. Es clavado.
Ampliación 1: Lo de lanzar cervezas debería ser obligatorio en todos los conciertos. Especialmente en los que tengan lugar en teatros.

2 Comments
Mola lo de las birras up in the air eh? A los fotógrafos no tanto!
Nos vemos en Calvin Harris
Toga
A mí me encantó… La próxima vez que vaya a un concierto al Auditòrium pienso hacerlo.
One Trackback
[...] Aquí un tipo al que le gustó un poco más que a mi. [...]