Ahora que los fachas de toda la vida han descubierto lo importante que es la libertad de expresión, aprovecho para comentar que todos los curas me parecen un atajo de mariconas pederastas con peligrosa tendencia a comportarse como auténticos fanáticos. También que el Papichulo Mazinger me parece un imbécil y todos los representantes de la Iglesia y de cualquier otra religión unos puteros hipócritas que se dedican a vivir de puta madre a costa de atemorizar y embaucar a la gente. Si Dios existiera, arderían todos en el puto infierno.
Dicho ésto, me alegro de que las mojigatas vean ahora la luz y comprendan que la libertad y la razón son mucho más importantes que las supersticiones.