Last of the white niggers. A Lester Bangs le gustaba referirse a sí mismo de esta manera. También utilizaba la expresión white nigger para hablar de los punks, a los que se dice que él dio nombre. Siempre me ha intrigado: el crítico musical capaz de insultar y escupir bilis en la cara de cualquiera, todo fe en el rock’n'roll. Lo echaron de Rolling Stone por faltarle al respeto a los músicos, fue editor de Creem y murió el 30 de abril de 1982 por combinar Valium y Darvon para curarse un constipado. En su equipo sonaba Dare de The Human League. Hay pocos críticos que se hayan convertido en leyenda. Ni siquiera Greil Marcus puede presumir de serlo. No, al menos, en el sentido que sí lo es Lester Bangs.
Bangs empezó a escribir para la revista Rolling Stone, después de haber enviado un par de textos a la sección abierta a los lectores. Su primera crónica fue para hablar de MC5, a los que viviseccionó después de escuchar Kick Out the Jams. Se había comprado el disco después de haber leído una crónica en RS y se sintió tan defraudado que les envió un texto en el que se pasaba a los de Detroit por la piedra sin piedad. Durante un tiempo estuvo trabajando de freelance para RS, pero Jann Wenner lo echó porque era ‘poco respetuoso con los músicos‘. Entonces empezó a colaborar con Creem, de la que acabó siendo el redactor jefe. Para Bangs el rock era pasión, y escribía con pasión sobre el rock. Se reconocía influenciado por la generación beat, especialmente por William Borroughs (la foto de más arriba es del día en que le conoció, junto a Patti Smith). Se le considera el Hunter S. Thompson de la crítica musical, vivía el rock’n'roll way of life como cualquier otro músico de la época. Con Lou Reed mantenía una relación de amor/odio muy particular, y era amigo de otros músicos, aunque él siempre dijo que de los amigos debías escribir honesta y despiadadamente (así que perdió a unos cuantos por el camino). Ha escrito unos cuantos libros, aunque lo mejor son sus artículos, recogidos en parte en el libro Psychotic Reactions and Carburetor Dung, una selección de la que se encargó precisamente Greil Marcus.
Durante los años que estuvo al frente, Creem, America’s Only Rock’n'Roll Magazine, era una de las publicaciones más delirantes de la prensa musical americana. Gran parte de sus páginas estaban dedicadas a contestar las cartas de los fans, los artículos eran una locura, irreverentes y caústicos.
Lester Bangs presumía de sus contradicciones. Tanto le daba decir que el rock era arte como decir todo lo contrario. A veces hablaba como un irredento fan de los artistas que le gustaban, con una admiración que rayaba el ridículo; otras veces escribía con un cinismo corrosivo que no dejaba títere con cabeza. Siempre quiso demostrar que él era un buen escritor, “uno de los mejores de América“, decía a veces. Murió antes de cumplir su promesa de irse a México para escribir la que debía ser su novela definitiva.
Foto: Kate Simon.
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Comments ( 2 )
Joan Castells added these pithy words on maig 09 06 at 10:21Ei, et recoman el llibre “Let it blurt: The Life and Times of Lester Bangs”, de Jim DeRogatis. Editorial Bloomsbury Publishing.
joan added these pithy words on maig 09 06 at 11:05No l’he llegit però sí vaig trobar per internet un extracte d’una de les entrevistes de DeRogatis amb Bangs que estava bastant bé. Intentaré aconseguir-lo.