
- Comet Gain::City Fallen Leaves
Siguen en las trincheras del indie. Sin concesiones. A estas alturas, Comet Gain son un ave rara, invendibles e insobornables. O al menos éso parece. Bored Roar es un ejemplo de su capacidad para crear himnos revoltosos con su afilada e inagotable intuición. The Pastels siguen vivos. Comet Gain hacen de su herencia algo todavía válido.

-The Make-up::Untouchable Sound - Live
Da para recordar su memorable concierto en la -añorada- sala Sonotone. Sudor, voodoo eléctrico y demás parafernalia del gospel-yeye sound. Todos los proyectos posteriores de Ian Svenonius me han decepcionado, el que menos Weird War, así que está bien poder recordar cuando tenía una de las bandas más divertidas y excitantes del underground de los noventa.

- V.v.a.a::New York Noise vol.2
Aunque no me gusta eso de que todo tiempo pasado fue mejor, discos como éste te dejan en el cuerpo la sensación de que hubo un tiempo en que la música era más atrevida y valiente. Entre rarezas y freakadas varias, lo que queda es un buen puñado de experimentos y piruetas sonoras que vale la pena escuchar y rescatar. Tanto este segundo volumen como su antecesor, editado en 2003, son el perfecto manual del terrorista sonoro.

- Nightmares on Wax::In A Space Outta Sound
Para mí, su mejor disco. Suena perfecto, sencillo y elegante, a pesar de acercarlos un paso más al dub. Esta vez han sabido equilibrar la balanza entre sus deudas con la música negra y su afición por la arquitectura electrónica, entre apuntes de R&B, lametazos de gospel y grooves densos y humeantes. Damn es tremenda y con The Sweetest te entran ganas de saber bailar a cámara lenta. Mucha clase.

- Cocteau Twins::Lullabies to Violaine
Todos los singles de Cocteau Twins en cuatro discos. Una auténtica delicia. No voy a decir que los conociera mucho antes de escuchar este recopilatorio. En realidad los conocía más bien poco, apenas Heaven or Las Vegas, pero con Lullabies to Violaine me he enamorado de la voz de Elizabeth Fraser y de la vaporosidad majestuosa de sus canciones. Para estas cosas nunca es tarde.