Supongo que el único problema ha sido que el rock fuera una música tan comprometida, una actitud tan específica y tan ligada a su época que no permitiera que los verdaderos rockers pudieran evolucionar. Naturalmente que el mismo problema se da en cualquier campo: la revolución se hace pronto aburrida, pero lo que pasa con el pop es que los ciclos generacionales duran cinco años como mucho.
No importa, el rock no fue nada tan complejo y creativo como el pop ahora. Pero ¿qué importa? Era el superpop. En sus propios términos puede decirse que fue perfecto.
Nik Cohn, Awopbopaloobopalopbamboom, en 1969.
Hace treinta y siete años el rock ya había muerto.