The Walkmen::::Pussy Cats
Record Collection
La idea podría ser un anuncio de suicidio: rehacer por completo un disco. En este caso, se trata de Pussy Cats, de Harry Nilson. El disco en el que, para más inri, colaboró estrechamente con un John Lennon casi tan pendenciero como él, en ese momento. Pero en las manos de The Walkmen casi que me gusta más que cualquier otro de sus discos (y su anterior A Hundred Miles Off me gustó bastante). Pussy Cats Starring The Walkmen, que así es el título completo, tiene toda la pinta de ser una juerga con colegas, el típico reunirse con cuatro amigos (por ahí andan los de Mazarin y Ian Svenonius) para tocar versiones, sólo que algunas de ellas están realmente muy bien encontradas (como la dylaniana Subterranean Homesick Blues) y otras son tan rematadamente buenas que resulta difícil resistirse. En el fondo, ese sonido como a medio hacer siempre lo han tenido, la charanga, el guirigay y todo lo demás siempre ha estado allí (y en Loop de Loop de eso hay a puntapala). Ahora simplemente parece más justificado y hace que lo que era encaje de bolillos en el original aquí suena despiadadamente urgente. La voz de Hamilton Leithauser me encanta -especialmente en las baladas. Pura deseperación cazallera que eleva temas como la algo moña Many Rivers To Cross y la no menos moña Save The Last Dance en barquillos de papel undiéndose en bourbon.
Oxford Collapse::::Remeber the Night Parties
Sub Pop
No los había escuchado nunca, pero si todos los discos de Oxford Collapse son tan buenos como este Remember The Night Parties, habrá que escucharlos. Al parecer son de Nueva York y este es su tercer trabajo, un compendio de indie rock urgente y gusto por la estridencia, algo que recuerda a CYHSY. Pero si Clap Your Hands tiran de Talking Heads, estos combinan a Mission of Burma con The Pixies y Pavement. Así que este disco está cargadito de rock de guitarras, ritmos centrifugados y melodías atropelladas, con auténticos himnos cinéticos como Loser City y Please Visit Your National Parks. Junto al nuevo de Eleventh Dream Day, un remedio para el paso del tiempo: los noventa se resisten a morir.
Heartless Bastards::::All This Time
Fat Possum
Me encantó Stairs and Elevators, su primer disco, y este es todavía mejor. Heartless Bastards son uno de esos grupos de rock casi inclasificables cuyo sonido responde únicamente a la personalidad de sus componentes, en este caso a la voz y música de Erika Wennerstrom, una mezcla entre Kate Bush y Patty Smith, con una voz tremenda que ni siquiera todas las murallas de electricidad de este disco pueden tapar. Si hay que compararlos, casi podrías compararlos con cualquier cosa: blues, rock, punk, country, todo metido dentro de un remolino al que da coherencia la voz de Wennerstrom y la pericia de los otros dos miembros del grupo a la hora de acompañarla. Además tienen un aire como de grupo rockero de bar de mala muerte, son lo contrario a sofisticados y huele a que alguno del grupo tiene una colección considerable de discos de heavy de gasolinera, pero calan hondo. Heartless Bastards son pura intensidad, en todos los campos, en las letras y en el sonido. Rock de alto octanage y raices profundas.
Ty::::Closer
Big Dada
Después de maravillar con Upwards (Big Dada, 2003), el británico de origen nigeriano -de allí su deje, que recuerda al acento jamaicano- vuelve con un álbum que debería confirmarlo como uno de los personajes más importantes del hip hop inglés, que al fin cuenta con una escena underground realmente sólida y con carácter propio, lejos de los clichés americanos y de la música de baile. Ty a los mandos es pura imaginación, un productor que con un bombo y una caja cibernéticos y un par de detalles soul te la arma como pocos y que encima se marca un par de rimas para enmarcar (”everybody wants to be the best in the world, I just wanna have sex with my girl“) junto a todos unos De La Soul, Zion I o Arrested Development. Temas como “Don’t Watch That”, “Everybody”, “Sweating For Your Salary” y “The Idea” son irresistibles. Un puñado de pepinos que hacen de este Closer uno de mis discos preferidos de rap del año.
Count Bass D::::Act Your Waist Size
Fat Beats
Count Bass D es un MC, multi-instrumentista y productor afincado en Nashville, una versión en clave de smoth jazz de Madlib y Jneiro Jarel que ya lleva unos cuantos discos maravillándome: etéreo, sutil y profundo. Act Your Waist Size es probablemente su mejor disco, al menos el más completo y firme. Uno de esos álbumes perfectos para tener de fondo y disfrutarlo con el hipotálamo mientras vas haciendo otras cosas, lo que no quiere decir que no llame la atención, pero es mullido y cómodo, parece que pasa de puntillas pero se te va filtrando en la sangre poco a poco. Y Count Bass D es un gran productor, otro cerebrito de esos que siguen encontrando samples imposibles combinándolos con ritmos de aspecto precario pero recorrido fijo. Como en el caso de MF Doom, con quien ya ha colaborado en el pasado, eso le da a las canciones un aire bizarro. Parece que tienen que caerse a piezas, partirse por la mitad o escacharrarse del todo, pero aguantan el tipo y a veces te dan la yoya sin avisar. Temas como Brasilian Landing Strip son una auténtica delicia.