(Article per MS Baleares, again)
Casi quince años de carrera, una agenda semanal que le ocupa de jueves a lunes casi sin respiro, producciones de éxito y el respeto de toda la escena electrónica balear le convierten en uno de los nombres de referencia para la música de baile mallorquina. Pero sobretodo una manera de entender el house en la que siempre ha tenido cabida algo de experimentación, la riqueza de estilos y el inconformismo. Isaac Indart publica su primer dj-mix y emprende una nueva aventura con Underphone y Esuoh, sus nuevos sellos, todo ello en un momento en que parece que el trabajo de años empieza a dar sus frutos. Ya es todo un hombretón.
Años de masificación y homogenización en las discotecas han hecho del house blanco de muchas críticas, muchas de ellas fundadas. Pero sigue habiendo dentro de la escena gente más interesada en transitar por las fronteras, expandiendo las posibilidades sin perder el punch necesario para mantener una pista en continuo movimiento. Si hay una palabra que define a Isaac Indart es versatilidad. Y efectividad. Esa también.
Hijo, musicalmente hablando, de la explosión de la música de baile de principios de los noventa, lleva más de 14 años detrás de las cabinas de todo tipo de locales: desde macrodiscotecas a pequeños tugurios donde lo que prima es el cuerpo a cuerpo y se permite el riesgo. Ha sido el dj más joven de BCM con tan sólo 17 años, ha pasado por las cabinas de Ministry Of Sound (Londres), Privilege (Ibiza), Heaven (Londres), y H90 (Dusseldorf) y de un tiempo a esta parte se ha destapado como productor de éxito y promotor. Pero lo más curioso de todo es que a pesar de todo siga siendo uno de los pocos discjockeys mallorquines que sigue siendo respetado a ambos lados de la frontera musical: el mainstream y el underground.
“Empecé a pinchar gracias a mis hermanos, que me tenían rodeado de música. Eran bastante discotequeros y compraban mucha música, además de cintas de dj’s que les grababan. Desde muy pequeño tuve contacto con la música de baile. Entré de la mano de Juan Campos en la gala de tarde de Riu, luego Factory, después BCM y sigo sin parar”. Sus inicios detrás de las cabinas coinciden con uno de los momentos cruciales en la evolución de la música de baile: principios de los noventa, cuando caen todas las barreras y la electrónica empieza a infectar la música rock con nuevas texturas. De la retroalimentación de ambos campos, nacerá una nueva manera de entender la música y el entretenimiento. “Todos los que empezamos en esa época somo hijos de esa explosión, tanto los que pinchamos como los aficionados a la música de baile. Fue cuando empezó todo y los que lo vivimos conservamos muy buenos recuerdos. Además, a mí me dejó una cultura musical increíble de la que estoy muy agradecido”. Y quizás sea ese el denominador común, y la diferencia respecto a dj’s que empezaron más tarde, en toda su generación de pinchadiscos: un background musical cimentado tanto en el synth-pop ochentero como en la música electrónica de baile de principios de los noventa (cuando a veces el rock hacía su aparición en las pistas) y la explosión del house. “Todo era bastante diferente: éramos menos, pero el nivel era muy alto. De esa época han salido muchos y muy buenos dj’s que ahora están pinchando en los mejores clubs del mundo. Ahora el abanico es mucho más amplio y la gente tiene más donde elegir, aunque la escena en Mallorca está un poco jodida: se hecha en falta un poco más de respuesta por parte de la gente y eso nos afecta a todos”.
En parte, el (aparente) punto muerto de la escena house responde a una actitud a veces demasiado complaciente de los empresarios nocturnos, que durante años han apostado por la continuidad, el inmovilismo y la masificación, en lugar de mantener la puerta abierta a nuevas ideas. “Pienso que la cosa se masificó hace unos años y ahora estamos pagando por ello. Además de que tanto las instituciones como la Asociación de Discotecas estan impidiendo que se organicen según que eventos, ya que piensan que estorban en esa globalización nocturna”. El hecho es que, salvo pequeñas excepciones puntuales, el formato de las grandes discotecas y la presión institucional estan dejando sin oxígeno la escena, sin posibilidades para desarrollar nuevas ideas. “Todo lo que sea hacer que la gente se divierta y se lo pase bien contribuye a que la noche de la Isla vaya mejor, pero a veces parece imposible hacer algo diferente: hasta un festival internacional como el Isladencanta ha padecido las consecuencias. Así nadie se atreve a montar nada. Y eso que en Ibiza funcionan de una manera mucho más abierta, conservan sus terrazas y sus afters y nadie dice nadal. Al final, si quieres bailar al aire libre o ir a un buen after tienes que coger el avión”. En realidad, si repasamos un poco las últimas medidas institucionales en cuestión de ocio nocturno, el panorama es bastante desalentador: “Se han propuesto que esto sea la isla de la calma y lo estan consiguiendo porque la gente joven no sabe qué hacer para divertirse (incluido yo). La mayoría de discotecas ponen música comercial, y a los que nos gusta la música electrónica nos tenemos que limitar a bares pequeños o conformarnos con ocupar los grandes locales solo en domingo”. El resultado es una vida nocturna abocada a una muerte lenta, en la que cualquier posible evento fuera de la rutina tiene poco futuro. Eso, a pesar de los esfuerzos de gente como Isaac, Ángel Costa y colectivos como Infrasonic Society, que han intentado durante años aportar nuevas posibilidades con iniciativas más o menos estables. De hecho, Indart y Costa trabajaron codo a codo en Virus Collective hasta hace poco y como promotores han sido responsables del paso por la Isla de algunos de los mejores dj’s internacionales (Hawtin, Cox, Mills) y nacionales (Mulero, Molina), en lugares como BCM y Ghotic.
También fué con Virus y Anti-virus cuando Isaac Indart empezó a editar sus propios discos habitualmente y después de la desaparición del colectivo (ruptura, excisión, lo que sea) creó Esuoh y Underphone: “Esuho (house al revés) es el subsello dedicado a lo más experimental, sin dedicarse a ningún estilo específico. Underphone es el que mantiene una línea más balear y está orientado más al mercado internacional. En ambos van a salir producciones de un montón de artistas de la Isla y nacionales, como M.A. Campayo, Wally López, Cesar del Rio y Juan Magan, Ígor Dan y Dushan, Full Fusion (unos genios del deep house), Cristian Rando, Pedro Trotz, David Martz, Damon Jay… Vaya, un montón de artistas noveles y no tan noveles que espero que tengan la acogida que se merecen porque todos son grandes productores”. Una faceta, la de productor, que él también lleva tiempo desarrollando y que últimamente le está dando también muy buenos resultados: “Empecé en el 96 con “I Like The Way You Work It” y luego he seguido con producciones junto a Chus, Ceballos, Wally López y Cesar del Río para sellos americanos y franceses. Hoy por hoy es un complemento muy importante. Si no tienes producciones no eres conocido a nivel internacional y no sales fuera, que es lo que queremos todos. Estoy muy contento con el reconocimiento que tengo en esta isla, pero simpre hay que a aspirar a más y yo lo hago”.
El último gran paso de Isaac Indart, en una carrera de corredor de fondo que poco a poco le está convirtiendo en un punto de referencia a nivel nacional, ha sido la publicación de “Lanikai Sessions vol.01”, su primera dj-session, publicada por LNK Records y grabada en directo en la tienda Lanikai de Madrid. Un disco en que no sólo da un paso más en su carrera como dj sino que aprovecha para reivindicar las producciones nacionales: “Esa era la intención: hacer un buen cd sólo con productores españoles. Me apetecía mucho y creo que se merecían por lo menos mi reconocimiento. Además quería grabarla en directo porque me interesaba conservar la esencia en las mezclas. Si las hace una máquina eso se pierde”. “Lanikai Sessions vol.01” también muestra a grandes rasgos las virtudes de Isaac Indart detrás de los platos: unas mezclas crudas y naturales, que se hacen notar pero sin cortar la fluidez de la sesión y una capacidad innata para combinar diferentes texturas en una misma sesión que le convierte en uno de los dj’s más versátiles del house isleño: “Lo de los estilos es complicado. Muchas veces la gente se confunde, así que te diré que como tu dices soy versátil y eso se debe a que pincho todo lo que me gusta sin tener en cuenta el estilo que sea mientras tenga calidad y energía. En todos me siento cómodo”. Por ahora, esa capacidad de pinchar en la frontera de la música house le ha servido para mantener la capacidad de sorpresa a pesar de ser uno de los pinchadiscos más solicitados. Se trata de tensar la cuerda un poco, mantenerla tensa y ver hasta donde puede llegar. Y el resultado siempre es infalible y efectivo. Algo que vale la pena sudar en vivo.
Joan Cabot
www.isaacindart.com
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