(MS Baleares, again)

De la escena del hardcore melódico de la Isla, superpoblada últimamente, One Foot son uno de los grupos que, por su media de edad y por su apuesta musical, más destacan: en un estilo a veces demasiado encerrado en clichés de videoclip, ellos se complican la vida, añadiendo intensidad y un giro oscuro y excitante en un discurso que madura a marchas forzadas.

Quizás el segundo premio de Art Jove sepa a poco para una banda tan ambiciosa, pero en parte también es el reconocimiento a una progresión espectacular y a una personalidad incuestionable que todavía tiene el depósito lleno y mucha carretera por delante. One Foot tienen una edad media insultante y ya muestran unas tablas ídem. Encima ya tienen un disco a sus espaldas, “Never Ending” publicado por Síndrome Discos, que si sirvió de algo, aparte de ser su precoz bautismo de fuego, fue para que se dieran cuenta de que quizás valía la pena tomarse las cosas más en serio. Toni Melis es el cantante y bajista del grupo: “Estamos contentos de haber debutado tan pronto. Tenemos 19 años y no hemos parado de hacer conciertos, más de ciento veinte. Nos lo tomamos de cada vez más en serio, notamos como va progresando la elaboración de los temas y nos gusta. Antes era un hobby pero ahora es una obsesión, aunque nos tomamos las cosas con cierta calma”.
“Al principio todas las canciones que hacíamos nos sonaban a otras de grupos que nos gustaban, demasiada monotonía. Pero con el tiempo hemos ido madurando y evolucionando como grupo. Con la formación definitiva hemos conseguido esta especie de conexión: todos aportamos ideas, nos escuchamos los unos a los otros. Hemos aprendido a combinar diferentes estilos”. La última demo de One Foot, de consumo doméstico y grabada en Sonic Temple, supone una buena muestra de la rápida evolución del grupo que en cuestión de meses ha pasado de ser una promesa del hardcore melódico más o menos al uso, a ser una realidad de algo con más sustancia. “En el hardcore melódico siempre está bien hacer canciones rápidas, pero tiene que haber de todo. Queremos desmarcarnos del sonido de otras bandas. Intentamos sacar los temas de dentro de nosotros mismos. Pero somos conscientes que eso supone mucho trabajo y esfuerzo. Lo vemos ahora, cuando escuchamos los temas de hace dos años y los comparamos con las canciones actuales. Nos damos cuenta de lo que nos ha costado conseguir sonar como sonamos ahora”. El resultado son temas menos inmediatos, algo alejados de la estructura efectista del punk rock californiano, enrevesados, pero que ganan a la larga gracias a una originalidad basada en la intuición: “Hacemos lo que nos sale del corazón. No tenemos miedo, nos gusta hacer de todo, con muchos cambios, entonaciones diferentes e inesperadas. Sí, quizás nos guste hacerlo difícil pero como tu dices eso lo hace más interesante, aunque también intentamos utilizar melodías pegadizas para combinarlo todo”.
Parecía que después de “Never Ending” tenían que comerse el mundo, pero desde entonces las cosas han ido con más calma, dando tiempo al grupo para afinar su sonido. Ahora, dos años después, quizás sea la hora de empezar a pensar en una continuación: “Ahora vamos a pasar por una temporada difícil, porque algunos de nosotros van a estudiar en Barcelona y otros en Palma. Será un poco más complicado pero seguiremos adelante, aunque lo primero es lo primero. Intentaremos tener nuevo disco para principios del año que viene. Queremos que sea un disco con muy buenas canciones, buen sonido y que impacte a la gente”. Puritita ambición. Eso es bueno. Algo que comparten con buena parte de la emergente escena del hardcore melódico de la Isla, donde en cuestión de un par de años y siguiendo la estela de No Children y Take It Easy han aparecido decenas de grupos con mayor o menor fortuna hasta la fecha, pero siempre con ganas. De hecho, One Foot podrían ser considerados, junto a Thrash Out, los mejores representantes de la segunda oleada de bandas de hardcore melódico así que ya empiezan a tener cierta solera (a pesar de su mediana de edad, repetimos). “Que aparezcan nuevos grupos es algo habitual. Este estilo va gustando de cada vez más y hay mucha gente con ganas de formar su propio grupo. A nosotros nos pasó lo mismo y empezamos gracias a que en su momento vimos a otros grupos de la escena como Take It Easy. Del resto, destacaría a gente como No Children, Painful y Thrash Out, y a otros grupos que no hacen hardcore melódico como Flying Dog y Detrimental Threat”.
El hecho es que dentro de esa avalancha de nuevas bandas, en las que muchas comparten influencias y resultados, One Foot brilla con personalidad propia. Tienen algo más que himnos a la reafirmación personal de estructura previsible o manidas consignas “políticas” con estribillo pegadizo. Algo que saltó a la vista durante el Art Jove 2004: “Ha sido una experiencia inolvidable. Nos lo hemos pasado en grande con el jurado y los compañeros de los otros grupos. Son todos mel d’abella, ha habido muy buen ambiente. Esperamos poder repetirlo el año que viene. No dudaremos ni un instante en presentarnos y haremos lo posible para que el año que viene nos llevemos el primer premio”. Ambición, repetimos.


Subscribe to comments Responses closed, but you can trackback. |
Post Tags:

Browse Timeline


Comments are closed.



© Copyright 2007 badtiming // blog personal de Joan Cabot . Thanks for visiting!