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Otros que están de cumpleaños. El colectivo Rhythm & Roots, responsables del fanzine homónimo y de fiestas que no serán las más multitudinarias de Palma pero sí son de las más divertidas, celebran su quinto aniversario con un nuevo número de su revista. Reggae, ragga y cosas de esas.
Confesémoslo: hace cinco años cuando oíamos la palabra “reggae” nos venía a la mente Bob Marley y una retahíla de vagos clichés tan poco inspiradores como higiénicos. Luego vino Soul Jazz Records, vino el revival soulero que tarde o temprano tenía que destapar la música negra que llegó al caribe, y vinieron Raggaflá y Rhythm & Roots, para reivindicar dos maneras distintas de entender la música jamaicana que se complementan a la perfección.
“Todo empezó por un viaje a Londres que se resume en experiencias sumamente trascendentales: ya sabes, fiestas mods y skatalitikas, conciertos en Candem Town, discos de la 2Ton, ropa estrecha… Era cuestión de tiempo que acabáramos aportando nuestras inquietudes a la noche mallorquina”. Ferran Vallés parece cualquier cosa menos un rudeboy. Más bien parece el simpático de la tribu, esa llamada Rhythm & Roots. En cinco años de vida no habrán convertido a mucha gente al rastafarismo, pero a algunos, que ya empezábamos a pensar que lo de Soul Jazz era canela fina, su fanzine nos sirvió para seguir tirando del hilo y descubriendo a nuevos artistas. El hecho es que R&R supuso también una nueva manifestación del mundo fanzineroso en un momento en que ya no quedaba ninguno de los míticos: La Parturienta, por ejemplo, parecía ya formar parte de un pasado lejano. “¡Es un curro! Al principio, porque no teníamos ni idea de como se maquetaba. Ahora ya empezamos a controlar el Word”.
Los fanzines siempre han tenido algo especial: ante la mayoría tienes la certeza de que te encuentras delante de alguien casi tan freak como tu mismo. Porqué si no, ¿a quién se le ocurre marcarse un reportaje de investigación sobre la estancia de Haile Selassi, el León conquistador de las 12 tribus de Judah, en Mallorca? ¿O sobre esa preciosa cantante jamaicana que acabó posando para Playboy? En realidad esos son dos ejemplos curiosos que se le vienen a la cabeza a uno, pero hay mucho más. Sobretodo, pasión y búsqueda. Porque ellos mismos confiesan que han ido descubriendo muchas cosas a lo largo de estos cinco años y el fanzine les habrá servido de alguna manera como bloc de notas. “La temática es variada porque estamos en constante evolución. Somos unos culos inquietos. Yo ahora mismo escucho desde R&B jamaicano y rocksteady a Jetro Tull, Focus, The Strokes, rockabilly, Kelis o bandas locales como los ‘rebels’ The Dynamites. Rhythm & Roots somos blanquitos por fuera pero rellenos de chocolate negro por dentro”.
Después vinieron las fiestas. O más bien, al principio fueron las fiestas. Estábamos acostumbrados a grupos que mezclaban el rock con el ska, pero no a un atajo de alegres tipos que tanto pinchaban a Doctor Ring Ding como a Marcia Griffin, o le daban al northern soul y a los aires sixties haciendo del amateurismo su mejor arma. Sus fiestas funcionaban como la guerra de guerrillas: ataques relámpago en cualquier sitio en cualquier momento, aunque con cartelería. Y poco a poco, sumando de aquí y de allí, parece que la cosa jamaicana tiene de cada vez más adeptos en Mallorca (y más si sumamos a dj’s como Joao de Souza o Bill & Ferry que también han aportado su granito en sus sesiones, mucho más abiertas). “Aquí lo que ha crecido es el número de bandas que mezclan reggae con patxanga o hardcore. En cuanto al revival jamaicano a nivel mundial, lo que estamos viviendo tiene poco que ver con lo que bailaban los negros en la década de los sesenta en Kingston. Personalmente a mí me gusta el rollo ragga y el dancehall, como Sizzla, Capleton, Elephant Man, o lo que hacen dj’s como Chris Goldfinger en BBC Radio One. Por supuesto también bailamos con los ritmos de Raggaflá y MissJess”. Y es que el frente Opp también ha sido en gran medida culpable de que abriéramos las orejitas. Y MissJess son “the next big thing”, háganme caso por una vez.
Cinco añitos en que el panorama en Palma ha cambiado bastante y que bien merecen ser celebrados de alguna manera, aunque sea con una despedida: “Está a punto de salir a la calle el que probablemente será el último número de R&R. Es un número muy especial en el que conmemoramos estos cinco años, con 32 páginas, con los pósters de las fiestas, flyers y portadas de zines que hemos hecho… Es como un resumen que nos servirá para reflexionar sobre el futuro, si seguimos en esta línea o pasamos a la acción desde otros frentes”. Frentes como el programa de radio ‘El Ritme del Bugalú’ en Ràdio Jove, reflejo en parte de los mutantes gustos del colectivo y de Ferran en especial (que también desde su trabajo en Radio Calvià va colando cositas de cada vez con más desparpajo). Quizás este sea el adiós a un fanzine que ha conseguido sobrevivir cinco años, pero proyectos haberlos haylos: “En mente tenemos muchas cosas: que el Mallorca gane la Champions League contra el Real Madrid en el minuto noventa en el Bernabeu, que la Televisión Autonómica IB3 proyecte documentales las 24 horas del día sobre los fracasos de la selección española de fútbol, que se haga un puente sobre el Mediterráneo que conecte Palma y Valencia… Bueno, sí, tenemos unos cuantos proyectos”. Lo que desea cualquier hijo de madre, más o menos. Pero también hay otras ideas menos ambiciosas: “El papel tiene un encanto especial, pero no descartamos entrar en la red. El secreto es ser cabezota”. Amén.
Joan Cabot.