
Uno de mis discos favoritos de los últimos años ha sido Black Sheep Boy de Okkervil River. Las composiciones y letras de Will Sheff me encantan, en parte porque unen el burbujeo del indie-rock con la narrativa del alt country, pero también por razones mucho más íntimas. Suelen ser las que más pesan y si he escuchado The Latest Toughs veinte mil veces son pocas. Ahora publican The Stage Names, de nuevo en Jagjaguwar. Lo he escuchado por encima. No me atrevo a emitir un juicio, pero a la primera escucha me parece que otra vez va a ser un disco al que recurriré habitualmente. Si me acaba decepcionando será porque su anterior disco era sencillamente irrepetible.
Después de todo, tendría que haber tomado nota del consejo de Sheff: don’t fall in love with everyone you see…