
Para muchos, Can’t Stop Won’t Stop es el mejor libro que se ha escrito hasta la fecha sobre el hip hop. Su autor es Jeff Chang, un periodista cuya credibilidad se ve reforzada por haber sido uno de los impulsores del sello Quannum Projects y Solesides. El libro está muy bien y Chang ofrece puntos de vista muy interesantes sobre algunos de los cambios que ha ido sufriendo el hip hop a lo largo de los años. Lo muestra como un paquete cultural -los cuatro elementos, ya saben- y ofrece un visión histórica muy completa del entorno en el que se forjaron las leyendas de Kool DJ Herc, Public Enemy o Afrika Bambaataa. La hip hop generation es para Chang el fruto de su tiempo, el resultado de la especulación inmobiliaria, las políticas de recortes sociales y el racismo endémico. Este no es un libro sobre la historia del rap, sino sobre sus condiciones históricas. También tiene algunos defectos en forma de excesos literarios y pasa de puntillas sobre artistas y hechos que fueron demasiado importantes como para dedicarles una simple mención de pasada. Pero nada eso quita que sea un libro que valga mucho la pena leer.
KRS One por su parte es uno de los mejores MCs de la historia. Según él, KRS One es de hecho el hip hop. En el libro no aparece como una figura tan central como Chuck D, por ejemplo. Y en varias entrevistas ha empezado a criticar el libro. Le concedo el beneficio de la duda. Además de un ego tremendo, KRS es también un tipo inteligente que ha divulgado la cultura del hip hop incluso participando en cursos universitarios. Acusa a Chang de haberse olvidado de algunas figuras y de haber cometido algunos errores, de entrada su perspectiva sobre el hip hop. Aquí podéis leer la entrevista completa con la que empezó todo. Una de las cosas que dice KRS One me pareció realmente una meada fuera de tiesto:
I have issue with that. Not only do I have cultural issues with that, meaning, who gave you the authority to even write such a book? That’s number one. Just because Kool Herc wrote the forward of the book does not mean you have the authority to define and interpret our culture to the world. I was never interviewed for the book. Pee Wee Dance was never interviewed for the book. Grandmaster Caz was not interviewed for the book. And I mention these people in particular because these are hip-hop’s historians from day one.
A mi modo de ver Jeff Chang no tiene que pedirle permiso a nadie para escribir sobre la historia del hip hop. Sí, se trata de un circulo donde casi todo funciona a base de credo, donde el respeto que te ganas con los años es lo más importante, pero eso no significa que Chang no tenga autoridad para decir lo que le dé la gana. En su blog, el autor ha respondido más o menos por allí. Me ha gustado que no entrara al trapo y dejara claro que respeta a KRS One y su opinión pero que…
Lots of folks act like Can’t Stop Won’t Stop is it. Like, you read it and it’s done. Don’t need to know nothing else. But that was never my intention. That’s why I’ve always been insistent on being humble about my own contribution to hip-hop scholarship. People think it’s cute or just Asian of me to deflect praise sometimes. It’s not an act. I recognize the fact that people sometimes place a burden on this book that I just don’t want. Can’t Stop Won’t Stop was and is never meant to be the last word on anything. It’s meant to be a small contribution to the larger wave of thinking about the hip-hop generation (not just rap music). If it’s the first word for some of yall, that’s great–now go on and get you some more. Lots more. One perspective–even if, like mine, it’s filtered through hundreds of other people’s perspectives–is never enough.
Acaba la anotación recomendando otros libros con los que completar la información que aparece en el suyo y sentenciando la disputa con algo evidente: todavía queda mucho por decir y muchos puntos de vista que deben ser expresados. La respuesta de Chang es elegante y juiciosa: el suyo no es el único libro sobre hip hop y de hecho su epígrafe es “a history of the hip hop generation“, no “the historiy“. Además invita a KRS One y a cualquiera que quiera compartir su punto de vista a hacerlo. Es lo normal. Esa discusión es lo que genera el conocimiento.
Lo bueno de la disputa, es que entre Nas y Jeff Chang han conseguido reunir a dos leyendas antaño enfrentadas como Marley Marl y KRS One para hacer un disco con un título que responde explícitamente al de Queens: Hip Hop Lives. En el disco hay un tema que parece dedicado a Chang: I Was There. Es el resumen de lo que subyace en toda esta discusión: yo estaba allí y tú no. A mi modo de ver se trata de un argumento falaz.
La discusión queda abierta: ¿tienes que haberlo vivido para poder hablar, estudiar, enseñar? ¿quién reparte los carnets de real b-boy?