Yo no tenía voz en este asunto. Cada momento de su vida es una giro y cada giro una elección. En algún momento usted eligió. Lo que vino fue una consecuencia. Las cuentas son escrupulosas. Todo está dibujado. Ninguna línea se puede borrar. En algún momento he pensado que pudiera inclinar la balanza a su favor. ¿Cómo iba a hacerlo? El camino que uno sigue en la vida raramente cambia y más raramente aún lo hace de manera brusca. Y la forma de su sendero particular era ya visible desde el principio.
Anton Chigurh, el sangriento asesino de No es país para viejos de Cormac McCarthy antes de matar a Carla Jean.
Tú piensas que cuando te despiertas por la mañana el ayer no cuenta. Pero es todo lo que cuenta realmente. ¿Qué más hay? Tu vida se compone de los días de que está compuesta. Nada más. Pensarías que puedes huir y cambiarte de nombre y qué sé yo qué más. Empezar de cero. Y luego un día te despiertas y miras al techo y ¿sabes quién está en la cama?
Moss, minutos antes de que lo maten en el mismo libro. Para quien no lo conozca, McCarthy es el Peckinpah de la novela americana. O Peckinpah el McCarthy del cine…