
Ayer murió Ike Turner, otro de esos personajes no siempre bien considerados. Además de un drogadicto y un maltratador, el ex-marido de Tina fue un auténtico currante del rhythm & blues, uno de los pioneros del rock’n'roll y un músico influyente, innovador y salvaje en todos los sentidos. Se casó catorce veces, estuvo en prisión unas cuantas, la cagó a más no poder y se ganó a pulso la fama de monstruo que le ha perseguido durante toda la vida, pero el cabroncete era un puto figura. Hoy es un buen día para volver a escuchar Funky Mule…
PD- Otra cosa: se suele decir que Ike nunca hubiera sido la estrella que llegó a ser sin Tina, pero lo mismo podría funcionar casi a la inversa. Ike era el motor de los tremendos directos que convirtieron a Tina en el pura sangre más espectacular de su tiempo…
One Comment
este si que era un cabrón con más.
si tuviesemos que mirar la personalidad y caracter de muchos creadores muchos caerían, pero mira, como yo soy de los que piensan que en general el ser humano apesta, pues a escuchar la mula funky a todo volumen.
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