
Una canción llamada Suffering Jukebox no puede ser mala jamás de la vida. Y menos si la ha compuesto David Berman, porque David Berman sólo canta últimamente sobre su rehabilitación, o sobre lo que es lo mismo: sobre todas las cosas malas o simplemente extrañas que le suceden a uno cuando anda a cuestas con su curda por la vida. Lookout Mountain, Lookout See de Silver Jews contiene al menos tres canciones desesperantemente perfectas: Suffering Jukebox, claro, San Francisco B.C. y, dependiendo del momento, Candy Jail o Strange Victory, Strange Defeat. Qué cojones, la verdad es que casi todas las canciones son semiperfectas: no hay nada más heroico que la derrota, y como dirían nuestros amigos de Le Bon Vivant no hay mayor derrota que pasar por rehab.
En otro orden de cosas: sí, me gustan mis zapatos nuevos. Los cordones son rosa fofi, por lo que podríamos resumir que mis zapatos nuevos son super flashy. Mañana les hablo de El misteri de l’amor de Joan Miquel Oliver y me meto un poco con la literatura en catalán.