Mis dos abuelas, mi programa, mi trabajo, algunos amigos, olvidar a la quizás fuera la mujer de mi vida -y la más terrible de las plagas bíblicas- para meterme en otro embrollo de difícil salida, demasiadas resacas y dos casas, demasiadas visitas al mecánico, mudanzas… Este año ha sido una puta mierda.
A pesar de todo este 2004 tiene que saldarse con un balance positivo: han salido algunos discos que me han llenado el alma, puede que porque los necesitaba más que nunca; he conocido a gente genial y he solidificado amistades que ahora mismo significan mucho para mí; he trabajado mucho y creo que bien y, lo más importante, el dolor por las muertes cercanas ha hecho que me sienta más unido que nunca a mi familia. No puedo describir la gratitud que siento ahora mismo hacia mis padres y mis hermanos.
Mañana es el último programa… después de todos estos días curandome de la resaca del fin de semana pasado y trajinando trastos casi no he tenido tiempo de preparar nada especial, excepto avisar a los amigos (que probablemente no podrán venir) y pensar cual será la última canción…
Lo echaré de menos.