Artescènic

juny 22nd, 2009 - 

Des de fa uns mesos col·labor al bloc col·lectiu de la web Artescènic. També hi escriuen en Ferran Pereyra, en Joan Vich, en Javier Matesanz, en Xisco Rotger… Així que val la pena pegar-l’hi un cop d’ull de tant en tant.

¿Por qué The Wave Pictures son el mejor grupo del mundo?

desembre 16th, 2008 - 

The Wave Pictures son, ante todo, fans. Es importante constatarlo porque su colección de vinilos tiene tanta o más importancia en su música que sus apuradas habilidades como instrumentistas, es algo que se filtra de manera voluntaria o involuntaria en cada uno de los cortes de su nuevo álbum “Instant Coffee Baby” y que no necesariamente condiciona su sonido, sino más bien su carácter. Ocho años tocando juntos, decenas de pequeñas ediciones caseras y ahora al fin publican un trabajo definitivo, uno de los mejores que hemos escuchado este 2008, por el simple hecho de haber sido hecho por unos fans del pop para fans igualmente irredentos del pop. Y es algo maravilloso.
En “Instant Coffee Baby” (Moshi Moshi / Nuevos Medios, 2008) el trío de Wymeswold formado por Dave Tattersall, Franic Rozycki y Jonny ”Huddersfield” Helm (el batería a cuya capacidad para dormir en cualquier situación imaginable le debemos el título de “Just Like a Drummer”, uno los cortes más contagiosos del lote) se erigen como los herederos directos de esa pequeña maravilla que fueron Hefner (de hecho, han sido la banda de acompañamiento de Darren Hayman en sus últimas giras) y de ese pop urgente, básico e inspirado que siempre ha sido tan del gusto de Jonathan Richman y que todavía hoy es la fuente de inspiración para algunos de los trotamundos genuinos que nos quedan.
Sí, sus canciones son simples, y su obsesión por capturar el momento les lleva a cometer errores estúpidos como olvidarse de la letra de la canción “Cassius Clay”, compuesta a medias con André Herman Dune, pero eso no hace más que amplificar su encanto y multiplicarlo por mil, porque suenan como si un grupito de adolescentes intentaran hacer versiones de The Miracles y eso es un pequeño milagro, porque en su música hay soul, folk y rock’n'roll y todo lo hacen como si no lo hubiera hecho nadie nunca antes que ellos y en esa inocencia y fuerza hay algo que nos recuerda por qué seguimos teniendo fe en que las buenas canciones pueden hacer de este endemoniadamente complejo mundo un lugar mejor, más humano, en el que estas cosas todavía son posibles.

[Article publicat al darrer número de la revista D-Palma]

Marcel Cranc: Ara – Primeros Pasitos

desembre 1st, 2008 - 

Los discos de Marcel Cranc no son fáciles. Miquel Vicensastre viene de la composición de música clásica contemporánea. Un buen día descubrió que el pop era algo mucho más fácil de explicar y, además, de compartir. Así nació “Animal fràgil” (Blau, 05), su primer álbum, en el que, a falta de una banda que lo acompañara, abundaban las bases electrónicas. En esencia, “Ara” es una extensión de lo ya dispuesto en su debut: canciones que esconden bajo esa aparente calma historias abruptas y crudas. Parece que no pasa nada, pero allí fuera en el jardín hay bombas de relojería. Un dramatismo amplificado por el trabajo de Jaume Compte (guitarra), Chus Coll (cello) y Josep Umbria (programaciones), cuya incorporación al proyecto ha dado un nuevo vuelo a las canciones de Vicensastre. Parece que no pasa nada, pero allí fuera en el jardín hay bombas de relojería. Y de repente explotan en “1936″ o “No caic, em tir”, todo salta por los aires en cámara lenta en una lluvia de pop convexo (“Naufragi”, “De cor”), en ciento un tonos de gris. Dicen que se parece a Dominique A y a Leo Ferré, y es cierto. Aunque puede que Marcel Cranc sea más exigente con quien le escucha. Al final, pero, siempre está la recompensa.

[Publicat al número de desembre de MondoSonoro]

Oliva Trencada: “Los poemas de Maria Antònia Salvà son casi arqueológicos”

desembre 1st, 2008 - 

El proyecto folk de Pep Toni Ferrer presenta su segundo álbum, Lluneta del pagès, en el que ponen música a los poemas de Maria Antònia Salvà.
El álbum ha sido producido por Xisco Albéniz y publicado por Fonart en una edición de lujo que incluye los poemas y un DVD grabado en directo.

Música popular. Hay mucho que hablar sobre lo que eso significa, sobre todo si tenemos en cuenta que la influencia americana y anglosajona produjo una dislocación sin retorno en nuestras concepciones musicales. Pep Toni Ferrer se dio cuenta de ello y empezó a turnar su trabajo al frente de Nova Ternura con un nuevo alter ego, Oliva Trencada, en que tomó el camino inverso: el folk nostrat.
Como Oliva Trencada publicó hace dos años La música de calma, y ahora acaba de presentar Lluneta del pagès (Fonart, 08), en el que recrea junto a su banda 12 poemas de Maria Antònia Salvà (Palma, 1869 – Llucmajor, 1958), uno de los símbolos de la poesía moderna en catalán y especialmente la de temática rural. El disco estuvo a punto de grabarse en Sa Llapasa, la finca inspiradora de muchos de sus poemas, pero no fue posible. A pesar de ello, Pep Toni Ferrer ha conseguido apropiarse del espíritu de Salvà para dar forma a un trabajo que suena moderno, audaz y, sobre todo, mallorquín.

P. ¿Qué une a un músico como Pep Toni Ferrer y a una poetisa del siglo XIX como Maria Antònia Salvà?
R.
Sus poemas, siempre con palabras sencillas, transmiten unas imágenes muy potentes. Para ser un gran poeta no es necesario ser enrevesado. Además son poemas en parte etnológicos, un pedazo de historia, casi arqueológicos, porque retrata una Mallorca que mi generación, la generación del turismo, nunca ha conocido. Maria Antònia Salvà retrata su época. Nosotros hemos hecho una especie de documental a partir de sus poemas, a nuestra manera.

P. Curiosamente, en este disco hay menos folk que en La música de la calma.
R.
Al ser cinco, las influencias se diluyen. La facción folk somos Jordi Vidal y yo. Michael Mesquida, Floren Orts y Víctor Dorado empujan más hacia el rock, pero a pesar de ello hay un par de canciones bastante folklóricas. “El pi ver” podría estar perfectamente en el primer disco y todas las composiciones tienen algo mallorquín, ya sea por la estructura, la melodía o por un siurell.

P. Hay un contraste interesante entre sus dos grupos: Nova Ternura, un proyecto urbano, moderno y cinético; y Oliva Trencada, música reposada y con un marcado carácter localista.
R.
Ser localista es bueno: si escuchas diez grupos al azar y entre ellos está Oliva Trencada, de nosotros al menos podrás decir que somos de aquí, cosa que no sucede con muchos grupos de nuestra generación. Podrían ser americanos o ingleses. Con Nova Ternura estamos en ese bando. Oliva Trencada, en cambio, resume el mundo que nos rodea, lo que conocemos desde siempre y a lo que a veces no prestamos suficiente atención. Los americanos lo llaman roots. Hay cosas buenas en ambas épocas. Al final somos gente de ciudad, no quisiera parecer un impostor: hacemos música, sólo que esta vez mezclada con un componente cultural, algo que el jazz y el blues contienen tocados en su contexto.

Tradición y contemporaneidad
Dice Pep Toni Ferrer que Oliva Trencada no es un grupo moderno, pero se equivoca. Lluneta del pagès es un disco de 2008, con elementos tomados del pasado pero con otros que son fruto del ahora. No podía ser de otro modo. El álbum, publicado en una edición de lujo que reproduce los 12 poemas musicados junto a un DVD grabado en directo durante la pasada edición del festival Palabra y Música en el que el grupo actuó acompañado por Maria Antònia Oliver, mezcla tradición y contemporaneidad con soltura, suena amarrado al suelo que Oliva Trencada pisa, pero a la vez atrevido e inquieto, a medio camino, como se ha dicho ya muchas veces, entre Biel Majoral y Bonnie Prince Billy. No hay renuncias. No tenía por qué haberlas. Y allí reside su grandeza.

[Article publicat avui dia 1 de novembre al diari Ultima Hora]

La abstracción y la literalidad

novembre 26th, 2008 - 

[Article publicat al diari Última Hora d'avui 26 de novembre]

Con cierto tipo de música electrónica sucede como con la mayoría de arte contemporáneo. Una parte importante del público intenta comprender, descifrar qué hay de bueno en lo que está viendo o escuchando, cuál es el mensaje. Lo cierto es que no hay nada que entender. Como las esculturas de Richard Serra o los cuadros de Piet Mondrian, si hay mensaje éste no es tan importante como la experiencia personal de cada uno ante la obra y eso es precisamente lo mismo que sucede con la música electrónica más abstracta, aquella en la que tanto ritmo como melodía desaparecen o aparecen desdibujados y por tanto el oyente debe entregarse en caída libre a la simple experiencia de escuchar y llenar todos los vacíos que deja la falta de literalidad.
Ésa fue la propuesta de un Patrick Pulsinger poco convencional -al menos, alejado de su terreno más comercial. Parte músico, parte ingeniero, Pulsinger se dedicó a modelar sonidos a través de osciladores, filtrándolos, cambiando su frecuencia, tejiendo una atmósfera que tenía tanto de futurista como de retro, por las herramientas usadas y por los sonidos de los que partía. En sus primeros compases, los más atmosféricos, podría haberse tratado de la banda y efectos sonoros de alguna serie de ciencia ficción de los 70, como aquella de Raumpatrouille de la Peter Thomas Sound Orchester que rescató el sello Bungalow. Hasta bien entrados los veinte minutos de actuación, no se escuchó un ritmo propiamente dicho y hasta unos minutos más tarde ese ritmo no se transformó en algo que podría ser una canción pero que no lo era ni pretendía serlo ni tenía por qué serlo. No se trataba de eso. Se trataba de construir una narración sin relato. Lo importante era el viaje y fue un buen viaje, especialmente para aquellos que prefirieron escuchar a entender. A veces las cosas son así de simples.

Patrick Pulsinger
CC Sa Nostra, Palma
Martes 18 de noviembre

Más de lo que merecemos

setembre 22nd, 2008 - 

Que Teenage Fanclub no pudieran llegar a tiempo para ofrecer su directo se queda en una mera anécdota, y más después de que Fanfarlo el sábado y Polysics el viernes justificaran de sobras la primera edición del festival Petit Comitè. Pero por una vez, quizás sea más interesante no hablar tanto de las actuaciones y del público asistente sino de los que no fueron, de cierto sector del público mallorquín al que no se le vio el pelo por Sa Pobla este pasado fin de semana a pesar de que se supone que es precisamente el más interesado en este tipo de eventos. Me refiero a ese público supuestamente enterado que cree que está por encima de la masa porque no escucha a La Oreja de Van Gogh sino a Vampire Weekend, que se considera el sumum de la modernidad porque ha asistido cuatro años seguidos al Summercase y se deja ver cada viernes por el Cultura Club del Paseo Marítimo ejerciendo al ritmo del último hit indie. Se supone que es un público interesado en artistas nuevos, inquieto, y lo demuestra quejándose continuamente por lo pobre de la oferta de la isla, preguntándose por qué Mallorca no tiene un festival como Rockdelux manda cuando casi cualquier provincia de tres al cuarto tiene el suyo. La respuesta es bastante sencilla. Aquí estamos dispuestos a gastarnos 300€ para ir a ver un concierto a Barcelona, pero nos cuesta mucho gastarnos 10 para ver a un grupo local. Estamos abonados al Primavera Sound, al FIB y hasta al BAM -que se celebraba este fin de semana y al que seguro más de un mallorquín fue, pero nos da pereza ir a descubrir grupos al Teatre de Lloseta o apoyar algo tan digno como el festival Petit Comitè. Cuando vengan CocoRosie o Jeff Tweedy, claro, estaremos todos allí luciendo credenciales.
No es que en Mallorca se hagan pocas cosas. De hecho se hace mucho más de lo que merecemos. Al festival Petit Comitè asistió poca gente porque faltaron muchos de esos que se quejan todo el santo año de que Mallorca es provinciana y no se dan cuenta de que lo verdaderamente provinciano es ese complejo de inferioridad y no ser realista respecto a nuestras verdaderas posibilidades. Lo de quejarse de todo y no ser capaz de mover un dedo para mejorarlo, eso sí es triste.

La meva crítica per Ultima Hora del festival Petit Comitè.