Archive for agost, 2005
Recopilatori Agost
Allà va el recopilatori del mes d’agost…
Field Music - It’s not the Only Way to Feel Happy
Great Lake Swimmers - When It Flows
The Concretes - Diana Ross
The Orange Peels - Something in You
Andrew Bird - Two Way Action
Kaizers Orchestra - Container
Clap Your Hand Say Yeah! - The Skin of My Yellow Country Teeth
Boogaloo - You Gotta Have Freedom
Samoooo - Message from yo’ Mama
Madvillian - Rhinestone Cowboy (MF Doom + Four Tet Remix)
Felix Laband - Miss Teardrop
Fannypack - Keep it Up
Jamie Lidell - Newme
George Clinton & Parliament Funkadelic - Standing on the Verge of Getting’ it On/The Undisco (Live)
Clor - Magic Touch
Chromeo - You’re so Gangsta
Bent - Baby of the Year
Isolée - Schrapnell
Herbaliser - Gadget Funk
Fannypack - Nuh Nuh Yeah Yeah (Double J and Haze Radio Edit)
Broadcast - Tender Buttons
Al Stewart - Carol
El ataque de las marujas aburridas
Del Diario de Mallorca: “Los músicos ambulantes no podrán cantar en un mismo lugar más de veinte minutos“. El Ayuntamiento ha decidido regular las actividades en la calle, entre otras razones porqué se han dado cuenta de que aún quedaban actividades que no habían conseguido regular, llevando siempre las cosas a un terreno psicodélico e irreal, y que de tanto en tanto esta ciudad parecía un sitio habitado y no una ciudad fantasma, algo que al parecer les molesta. Si no supiéramos quién está en Cort podríamos llegar a pensar que lo de los veinte minutos es para favorecer la variedad en las plazas, pero más bien me parece que lo hacen para joder, como todas las chorraditas del consistorio, como lo del cásting para mimos.
Estamos gobernados por una vacaburra y un atajo de retro-pijas mojigatas e insufribles, Pititas, Conchis y Pocholas. Y los tipos que las acompañan son aún más grises y mediocres. Si tenemos los políticos que nos merecemos esta ciudad es definitivamente el sitio más cutre de la tierra. ¿Para cuándo la nueva exposición de Lladró?
Si se aburren, echaros a temblar.
Están matando esta ciudad de a poco, quitándonos la calle, ese territorio tan mediterráneo; prohiben los ruidos, el sonido, la vida, el libre albedrío, la diversión y cualquier otra cosa que desentone con sus tristes y aburridas vidas.
Nuevas mitologías
No lo hacía desde hace demasiados años, pero últimamente he vuelto a una de mis viejas aficiones: los cómics. Joan Andreu me ha estado prestando algunos tomos y he vuelto a releer cosas como ‘Batman Año 1‘ y ‘Sin City‘ de Franck Miller, ‘Watchmen‘ de Alan Moore, ‘X-Static‘, el ‘Born Again‘ de Daredevil o cosas de Paul Grist. Con él, precisamente, comentamos ésto una vez hablando de los westerns.
De alguna manera, cada generación crea sus propias mitologías, viajes heroicos protagonizados por buenos y malos pero en los que a veces las cosas no son tan maniqueas. En los westerns el sheriff no siempre es el bueno, tampoco en las tagedias griegas, ni en la ‘Ilíada‘ los buenos son simpre buenos. En los cómics también es así, especialmente en el cómic moderno. Los protagonistas de esos tebeos hace tiempo que dejaron de ser sonrientes hombretones con un sentido de la moralidad tan inquebrantable como sus músculos. Stan Lee acabó de dar forma al desencanto y desilusión de toda una generación incomprendida y desde entonces mutantes y enmascarados ya no serían los mismos: eran humanos y se enfrentaban como humanos al amor, el miedo y la soledad. Muchos de ellos tienen poderes que nunca han pedido, enfrentados al dilema de decidir qué hacer con algo que no quieren. Leyendo ‘Watchmen‘ me doy cuenta de que no entendí ni la mitad del cómic cuando lo leí por primera vez. Ahora veo el retrato de una época, de una nación triunfalista al borde de una guerra suicida contra un enemigo imaginario y a un grupo de héroes derrotados que hace tiempo perdieron el sentido de lo que está bien y lo que está mal. Alan Moore ya lo avisaba hace tiempo: “El fin está cerca”. Siempre que leo esa frase pienso lo mismo: el fin fue ayer.
BigChampagne
Me ha encantado encontrar al fin un artículo sensato e interesante sobre internet y sus posibilidades para la industria del disco. Para los perezosos: el artículo habla de BigChampagne, una empresa dedicada a proveer a la industria de información fiable sobre los gustos de sus clientes. La fuente, las descargas en internet. Lo más interesante es darse cuenta de que nadie en la industria había caido en la cuenta de que las redes peer to peer te permiten no sólo saber si alguien se ha descargado un disco, sino qué otros discos se ha descargado.
Algo que sale mencionado en el artículo y que llevo pensando hace tiempo (en realidad, cualquier persona más o menos cuerda se debe haber dado cuenta) es cómo ha cambiado internet la manera en que consumimos música: se acabó el engañabobos de un buen single para colarte un mal álbum. Ahora tienes que hacer buenos discos. Lo demuestran grupos como The Arcade Fire, Antony and The Johnsons, etc… cuya fama ha nacido y crecido en la red hasta llegar al mundo analógico. Parece que las majors deberán aprender cómo se hace la buena música o al menos la música que de verdad le gusta a la gente. Hay que joderse.
Banksy, etc…
Luis Imperiale me ha pedido un artículo sobre Banksy para 13. Una de las cosas que más me gustan de algunos de los artistas relacionados con el mundo del graffiti es su capacidad para transgredir las fronteras del arte convencional, de buscar espacios no mediatizados o, en algunos casos, invadir esos espacios de manera subversiva. Banksy es un buen ejemplo. En parte, algunos de sus graffitis-performance me recuerdan la mala leche de colectivos como Fluxus, los ready-made de Marcel Duchamp o los Mutherfuckers . Además, ahora que muchos escritores buscan hacer del graffiti algo socialmente respetable, está bien que alguien nos recuerde que el arte urbano sin cierta dosis de vandalismo no tiene ninguna puta gracia. S¡ hay algo que resulte realmente interesante en este tipo de expresiones artísticas es su deseo de asaltar los medios, la reivindicación del papel del individuo en un mundo donde hasta la ‘revolución‘ es un producto de segunda mano de venta en cualquier 24h.
Ángel Costa es un puto campéon. El domingo, en la Nit de l’Auba de Ca’n Picafort, se dedicó a torturar a buena parte del público amagando un subidón que parecía no llegar nunca. Te mantenía alerta y con las orejas abiertas, entre el éxtasis y el querer más. Su sesión fue valiente e inteligente y puede que por eso la de Carl Cox me pareciera tan vacía, tan vulgar. L’Auba atrajo a demasiado bakala este año, y no deja de sorprenderme ese extraño loop de la parodia por el cual los quillos se dedican a imitar al “neng” sin darse cuenta de lo surrealistas que resultan, exagerando aún más unos tics ridículos ya de por si. A veces tengo la sensación de que Ángel es demasiado bueno para los aficionados al tecno que suelen poblar los lugares donde pincha. Cuando le da al rodillo de Birmingham es arrollador (aunque un servidor no es capaz de aguantar mucho tiempo bajo el bombardeo constante), pero las últimas veces que le he visto el tío se ha dedicado más a tender puentes entre tecno, minimal y electro en sesiones llenas de destellos de algo más que simple buena técnica.
Llegué para cubrir la fiesta y largarme pronto, pero como siempre se acabó liando un poco la cosa. Luis de El Diablo en el Ojo dice que lee el blog y que le parece demasiado personal. Me alegré de verle. Siempre aparece cuando no te lo esperas.
De la fiesta, destacaría que realmente se trata de un evento ‘popular’, en el mejor sentido de la palabra, apto para todos, ya seas punk, pijo o un tecnohead. Y la verdad es que da gusto comprobar que todavía hay personas con ganas de montar cosas con la simple intención de que la gente se divierta, sin los temores mojigatos tan habituales en nuestra isla. Supongo que Cox debió acordarse en más de un momento de esas raves improvisadas en medio de ninguna parte a las que asistían miles de personas con ganas de pasarlo bien y bailar y que supusieron la génesis de la generación química. Claro que aquí, el decorado era mejor. Mucho mejor.
Cuando llegué a casa me puse a escribir la crónica. En ese estado, me parece un milagro que la cosa quedara más o menos apañada, aunque me da un poco de miedo releerla. Enfin.