Archive for setembre, 2006

Vuelven los directos… Ahora son My Morning Jacket los que publica Okonokos, un disco grabado en el Fillmore West de Chicago que recoge uno de sus conciertos allí. Siguen en estado de gracia desde la publicación del ya lejano It Still Moves. De hecho, lo mejor del disco es el electrizante final con Dancefloors y Mahgeeta.
Antes habían publicado sus discos en directo Wilco (he perdido el primer CD de Kicking Television y ya os podéis imaginar qué rabia me da tener que comprarme otra vez el doble álbum) y The Sadies, que se hicieron acompañar por una troupe de escándalo para su In Concert Vol.1. Y probablemente me olvido de unos cuantos…
Lo curioso es que tengo la sensación de que ya no es lo mismo que antes. En tiempos, los grupos tenían una versión de estudio y otra de directo. De hecho, muchos discos se componían en el estudio y luego tomaban un rumbo totalmente diferente sobre el escenario. Ahora todo está tecnificado. Un grupo puede sonar en vivo calcadito a como suena en sus álbumes. Cuando eso lo pasas a cedé se pierde todo el zeitgeist, el olor a sudor y tabaco, el alcohol en la sangre y la sensación de estar viviendo una experiencia colectiva única. Al final son como discos de grandes éxitos con alguna versión B.
A mí aún me pone los pelos de punta Rain Song de los Zeppelin en The Song Remains The Same.
Este verano me hizo gracia leerle a Chuck Klosterman que tenía su Némesis. Yo tengo mi Némesis. Respecto a un enemigo o antagonista común, lo que diferencia a la Némesis es que tu relación con él/ella es mucho más íntima, intensa y autodestructiva. Supongo que puede llegar a ser malo de cojones tener una Némesis, pero a la vez da sentido a tu vida. Vuestros destinos están íntimamente ligados. Sin darte cuenta haces o dejas de hacer muchas cosas por tu Némesis, para joderla o para torturarte con lo que hace o deja de hacer. Siempre acabas encontrándote a tu Némesis en los momentos más inoportunos. Tener tu Némesis, a la vez, convierte el combate en algo entretenido por muchas razones todas ellas bastante tontas. Pero lo peor es esa sensación de que tú y tu Némesis no sois tan diferentes. De hecho, si no te reconocieras en tu Némesis no sería tu Némesis. Tu Némesis es como un Gemelo Malo, es tú pero en chungo. Claro que él o ella debe pensar lo mismo. Pero la vida es mejor y más sencilla cuando puedes explicar las cosas en términos de tragedia griega… Otro día hablaremos de la Miasma.
Yo, que soy un tipo sin ninguna habilidad concida, al final de lo único que puedo presumir es de mis amigos. Uno de ellos acaba de hacer uno de los discos del año (algo que me cuesta reconocer, suelo ser más crítico con la gente a la que conozco), así que toca presumir un poco. Welcome Halloween de L.A. es un trabajo espectacular, una colección de canciones inmediatas y adictivas en las que Luis repasa lo mejor de sus influencias con los recursos y trucos aprendidos con los años. Un doble disco que no aburre en ningún momento y que fascina a cada tanto. Los veinte cortes del disco son lo mejor que ha hecho Luis hasta la fecha y, al fin, algo que se acerca a lo que siempre le ha rondado por la cabeza.
Aquí ya no hay esbozos. Esto son canciones, melodías redondas, arreglos detallistas y un cantautor maduro y rebosante de talento, enriqueciendo la paleta a medida que van pasando los temas para que cuando llegues a la última canción del segundo cedé debas volver atrás y poner el primero de nuevo…
Allí van un par (mallorquín)…

Hoy al fin se ha hecho público: Sexy Sadie se separan y sobre todo lo siento por Toni Toledo y Jaime García, porque me imagino lo que les habrá costado tomar una decisión así.
Supongo que se veía venir. Joan Vich comentaba en su artículo para D-P sobre el cierre de Runaway que en parte suponía la muerte de los noventa. Y la separación de Sexy Sadie es otro signo más de que se han ido para siempre.
Desde entonces pudo dedicarse plenamente al ninjitsu, incluidos los pasos prohibidos por sus cánones que el sensei había dado, aparentemente hacía mucho tiempo, pasos por los que la pureza original de la voluntad ninja se había subvertido, haciéndose más cruel y más mundana, sin espíritu, técnicas que eran eternas aprovechadas para una sola ocasión y desechables, pautas que fueron grandes reducidas a una cadena de encuentros, simples y múltiples, sin significado alguno más allá de sí mismos. Él creía que era eso lo que tenía que transmitir, no la elegancia valiente, adquirida con dificultad, de un guerrero, sino la brutalidad, más barata, de un asesino. Cuando LD finalmente lo comprendió, se lo hizo saber.
-En efecto -le dijo él-, esto es para aquellos de nosotros… los que nos hemos quedado aquí abajo entre los insectos, los que no alcanzan plenamente la condición de guerrero, los que con dos décimas de segundo para decidir se equivocan y tienen que cargar con ello el resto de su vida… es para nosotros los borrachos, los furtivos, y para la gente incapaz de sentir con fuerza suficiente para matar si tiene que hacerlo… es nuestro ecualizador, nuestra ventaja… todo cuanto podemos compartir. Porque también nosotros tenemos antepasados y descendientes… nuestras generaciones… nuestras tradiciones.
-Pero todo el mundo es un héroe al menos una vez -le informó ella-, tal vez no te ha llegado la oportunidad.
-LD-san, estás loca -diagnosticó cariñosamente-, quizá ves demasiadas películas. Tus futuros adversarios, aquellos de quienes tendrás que defenderte, no son samurai ni ninja. Son sarariman, posibilistas incapaces de actuar con audacia que desprecian a quienes pueden hacerlo.
Thomas Pynchon, Vineland.

Sobreviví al PITCH, aunque las cervezas en el backstage son una trampa mortal a partir de las ocho horas de festival. De lo que vi, me gustaron especialmente Pedro Trotz, en una versión mucho más bailable de lo habitual, la sesión de Kiko Navarro, que minutos antes había presentado su nuevo disco con una señora banda, y especialmente Ángel Costa. Lo curioso es que no se puede decir que sea un fanático del tecno, pero su sesión me pareció espectacular. Lo mejor de la noche.
Horas después estuve en Santa Ponsa, pregutándome qué hacía yo cubriendo el karaoke del Mallorcapop 06 y alucinando con alguna de las actuaciones. Algunos ni siquiera se tomaron la molestia de coger un micro para disimular. Lo único divertido fue ver el espectáculo de Happiness, la última genialidad de Guille Milkiway.
Lo que no deja de sorprenderme es lo del playback. ¿Qué sentido tiene ir a ver un concierto falso? ¿No es un fraude un poco todo? Lo malo fue perderme la Fira del Disc, aunque tampoco tenía mucho para gastar (más bien nada).
A veces pienso que deberían prohibir los fines de semana.
La foto es de Ramon Rosselló.