Archive for novembre, 2006
Mañana se inaugura Tocata, un nuevo local en Palma que tiene muy buena pinta. A ver qué tal le va la cosa. Hay dos buenas razones para que me interese que vaya bien. La primera: en principio voy a pinchar allí de vez en cuando, lo que me hace especial ilusión. La segunda: que va a pinchar allí Don Manolo Pinchadiscos y ya era hora. Además el 24 de diciembre (Noche Buena, yeah!) vamos a pinchar juntos en una fiesta Lucha Libre que puede ser antológica.
Además estarán en la cabina Tap_on, Azu, Javi Murdok y demás, así que la programación pinta muy bien.
A ver si la cosa le funciona a Israel y podemos volver a tener un local con buena música en el centro de Palma.
Como me gusta la barbakiú
La entrevista con Tecnofamilia se convirtió en una cena. La noche acabó en un karaoke y con una serie de escenas bizarras que han quedado perfectamente documentadas (¡las putas cámaras de vídeo del móvil!). Manolo amenazaba con subirlo todo a Youtube y acabar con la carrera de alguno. Sólo diré que sonaron La Barbacoa, Bailando, Cadillac Solitario y que alguien intentó cantar Billy Jean en falsete con patéticos resultados. Ni una miserable línea aprovechable para el artículo, pero al menos Ramon pudo hacer las fotos.
Antológico. Y eso que no fuimos al bingo…
Trane Ain’t Waitin’
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No pude conseguir una copia porque el libro sale hoy a la venta y no llegó ni una a Palma, pero sí pude escuchar a Ashley Kahn hablar sobre el libro, que tiene buena pinta. Sus dos anteriores trabajos son entretenidos, inteligentes y perfectos para cualquiera que quiera introducirse un poco en el mundo del jazz a través de dos de sus mayores obras.
En cuanto al libro sobre Impulse, una de las cosas más interesantes sobre el sello es que funcionaba creativamente como una independiente siendo una major. Algo que ya no sucede hoy en día o que cuando se intenta carece de toda credibilidad: ABC-Paramount montó Impulse y permitió que Creed Taylor, Bob Thiele y Rudy Van Gelder se pegaran al culo de John Coltrane, que en ese momento iba camino de la estratosfera y que fue el verdadero artífice del sonido del sello. Algo impensable hoy en día.
Le pregunté sobre ello a Kahn y por un momento me temí que sacara a relucir internet como gran culpable, pero ni una cosa ni la otra. En realidad, a mi modo de ver, que no haya más sellos como Impulse es un ejemplo de parte del problema: los sellos grandes carecen de peso artístico, no hay una cultura de sello que mantenga una fuerte base de seguidores más allá de las modas y su mercado depende por completo del capricho y la publicidad.
Lo mismo le pasa a las pequeñas: un sello es hip durante un par de meses, todo el mundo se fija en ellos y habla de sus grupos, pero en un par de meses más habrán pasado a la historia y serán agua pasada. Se han acabado las dinastías. Incluso sellos como Warp, Def Jam o Sub Pop parecen parte del pasado. Y es una pena. Y sí, el cambio en los hábitos de consumo de los aficionados tiene mucho que ver con ello, pero también la cobardía de la industria, su falta de fe en el verdadero talento y en el criterio del público.
Ahí un regalito de papi Coltrane, aunque brilla más McCoy Tyner que el mismo maestro.
Hoy me llevo A Love Supreme al curro.
He vuelto a enamorarme. Aunque sólo sea de The Animals Were Gone, uno de los maravillosos temas de 9 (Warner, 2006), el nuevo disco de Damien Rice. También he vuelto a escuchar algo por el mero hecho de disfrutarlo, sin que sea necesario empezar a pensar en qué diré luego sobre ello. Y hablando de bailar arquitectura, hoy estará en Palma el escritor y periodista Ashley Kahn. Supongo que me acercaré a ver si puedo comprarme una copia de The House That Trane Built, su libro sobre Impulse Records. No soy ningún entendido en jazz, pero Coltrane es como Wagner: aunque no tengas ni idea de lo que estás escuchando, engancha y sientes que su música es algo poderoso.
Además de al amor, vuelvo a pinchar. El próximo mes especialmente, ya les iré contando. Esta semana, por lo pronto, el viernes estaremos en Up Rockin con El Club de la Lucha. Esta semana es el estreno y a partir de ahora cada final de mes quedaremos allí para un beats & booze al que están todos invitados. El sábado estaré en Casino Royale con Bill & Ferry aka El Gran Biel Ferriol, el paladar pop más refinado de fora vila.
Aquí pueden escuchar el disco de Damien Rice. Una joya, aunque me cabrea cuando empieza a chillar en plan Thom Yorke.
Jurassic vs. Sufjan
Además de para que por primera vez me dé el venazo de largarme a Barcelona, mis últimos dos viajes a la ciudad condal han sido para ver mis dos conciertos del año: Jurassic 5 en Apolo y Sufjan Stevens en el Casino de l’Aliança.
Los primeros son hip hop en mayúsculas: ritmos imparables, un flow estratosférico con una compenetración entre los MCs realmente trabajada y un concepto de show estudiado y efectivo. De una tacada se ventilaron unos siete temas, enganchándolos uno con el otro y sin respiro. Nu-Mark estuvo impresionante, multiplicándose a los controles para suplir la fuga de Cut Chemist, manejando el MPC en plan maestro. Y en cuanto a los MCs, Chali2na es una fuerza de la naturaleza, pero los otros no se quedan cortos, aunque quizás no al lado del gigantón queden algo ensombrecidos. El nuevo disco, que me había decepcionado un poco, me encantó en directo y cuando atacaban los clásicos de siempre, a los que añaden algún toquecito nuevo, la pista se volvía loca. Tremendo, divertido y lleno de musicalidad.
Después nos bajamos a la sala 2 de Apolo, a emborracharnos todavía más. Manolo y yo llevábamos desde el mediodía pimplando, así que os podéis imaginar más o menos cómo estábamos. Las anécdotas: un negro altote que se pasó toda la noche aclarándole a la gente que no era Chali2na y Manolo amenazando de muerte al pobre tipo que se cruzó en medio de la foto que nos hicimos con Nu-Mark, persiguiéndolo por media pista. Manolo es un buenazo, pero puedo asegurar que tenerlo detrás cabreado debe acojonar.
Miren, miren, al pobre tipo…
Hay que ser gilipollas para estropearle la foto a un finlandés borracho.
En cuanto a Sufjan Stevens, de nuevo música en mayúsculas. Hace un pop sublime. Si no te emocionas con él es que probablemente lo tuyo sea otra cosa. De lo único que se le puede acusar es de ser algo melífluo a veces y repetir una y otra vez la misma estructura, pero en realidad su música se apoya siempre en el motivo: historias a partir de recuerdos infantiles y una iconografía tan curiosa como entrañable. En directo eché de menos algo de continuidad, pero cuando empezaban a sonar las canciones te olvidabas de todo y aparecía la magia. Además empezó con una de mis canciones favoritas, Sister. Me atrevo a decir que fue un concierto histórico del que seguro se hablará durante mucho tiempo y me alegro de haber estado allí.
Momento fan (I)
Aunque esta mola más:
Don Manolo habla del concierto en su blog, y además de recomendar unos cuantos discos ha colgado su clásico recopilatorio de cada mes.
A ver si encuentro tiempo para comertarles lo de Jurassic 5 y lo de Sufjan Stevens.