Archive for desembre, 2007
2007 y demás
No creo mucho en las listas. Al menos no en ninguna en concreto, aunque sí creo que todas juntas tienen algún tipo de sentido -cuando eliminas las filias y fobias particulares de cada publicación, las boutades y los calentones. En general, los resúmenes me parecen útiles para ver qué te has olvidado, qué se te ha pasado por alto, etc. En cuanto a mi lista para 2007 no tiene nada de original. Estarían Spoon, The Go! Team, Panda Bear y Animal Collective, Yeasayer, The National, Band of Horses, Robert Wyatt, Celebration, Chromatics, Akron/Family, Battles, Polyrhythm Addicts, Marco Polo, Pharoahe Monch, Brother Reade, Von Südenfed, la edición diecisiete años después del álbum de Ultimate Force, Brother Ali y, a nivel local, The Marzipan Man, Nova Ternura y Oliva Trencada.
Después hay canciones sueltas: Australia de The Shins, Missed the Boat y Dashboard de Modest Mouse, Bird Flu de M.I.A, cualquiera de Bishop Allen, unas cuantas de The New Pornographers o Four Winds de Bright Eyes. También ha habido grandes decepciones, como Sky Blue Sky de Wilco, que en cambio ya he visto destacado en un par de resúmenes. También hay discos que llegan demasiado pegados a fin de año como para ponderarlos justamente, como los de The Magnetic Fields, Wu-Tang Clan o Ghostface Killah. También tengo claro que éste ha sido el año de Amy, cuyo álbum es de 2006.
La mayoría de cosas de mi lista están casi en todas. De lo que he visto por allí que me haya perdido están Andrew Bird y Dr. Dog y unas cuantas cosas más. Tengo todo el año 2008 para seguir disfrutando de 2007. También tengo lectores muy escuchados que seguramente utilizarán los comentarios para rellenar mis olvidos o descrubrirme alguna joya. En cualquier caso y por adelantado, feliz año a todos.
Me and the devil blues
It may seem strange that in the black country South of the twenties and thirties, where the leap to grace of gospel music was at the heart of the community, the blues singers, in a twisted way, were the real Puritans. These men, who had to renounce to be sanctified, who often sneered at the preachers in their songs, were the ones who really believed in the devil; they feared the devil most because they knew him best. They understood, far better than the preachers, why sex was man’s original sin, and they sang about little else.
Greil Marcus, en Mystery Train, hablando de los viejos bluesmen. Hacía tiempo que quería releer este libro, para muchos el mejor que se ha escrito sobre rock’n'roll. Desde luego es el mejor que yo haya leído.
Hay cosas que nunca comprenderé, como qué pinta Love Revolution en medio de In Space. Ya estamos en que es el disco malo de Big Star, pero, joder, parece el arrebato verbenero de un Josh Rouse de Cara B. Es de esas cosas que no sé si me gustan o no. ¿Cómo enfrentarse a algo así? Hay más cosas que me producen esa ambigüedad: el limón en los calamares a la romana y la paella, la mayoría de críticas de disco del Rockdelux y la planta mutante conocida por el nombre de Paul McCartney. La vida es confusa.
Ok, vale. Intenten ver esto sin volverse locos y empezar a dudar de si realmente viven en este universo…
¿Alguien tiene datos sobre cuántos suicidios homicidas hubo después del estreno de Xanadu? El otro día la vi estirado en el sofá y aún sigo preguntándome si a) los guionistas, productores y el director tomaban más drogas que todo el público asistente a Woodstock junto, b) los ochenta fueron la época dorada del surrealismo, dejando a André Breton en pañales, o c) todavía no estamos preparados para entender el significado profundo de una escena como esta y debemos esperar al año 2431 para que un ser humano sepa explicarnos el simbolismo oculto tras la imagen de un viejo en patines dando palmadas mientras la pantalla se va dividiendo… sí, en serio, ¡la pantalla se divide! Es lo más desquiciadamente bello que he visto en mi vida.
Funky Mule, R.I.P.

Ayer murió Ike Turner, otro de esos personajes no siempre bien considerados. Además de un drogadicto y un maltratador, el ex-marido de Tina fue un auténtico currante del rhythm & blues, uno de los pioneros del rock’n'roll y un músico influyente, innovador y salvaje en todos los sentidos. Se casó catorce veces, estuvo en prisión unas cuantas, la cagó a más no poder y se ganó a pulso la fama de monstruo que le ha perseguido durante toda la vida, pero el cabroncete era un puto figura. Hoy es un buen día para volver a escuchar Funky Mule…
PD- Otra cosa: se suele decir que Ike nunca hubiera sido la estrella que llegó a ser sin Tina, pero lo mismo podría funcionar casi a la inversa. Ike era el motor de los tremendos directos que convirtieron a Tina en el pura sangre más espectacular de su tiempo…
El peor crítico de rap del mundo

Debo ser el peor crítico de rap del mundo. En serio. Pienso en ello a menudo, cada vez que tengo que escribir una crítica sobre algo como Curtis de 50 Cent o sobre alguna mixtape garrula, porque me doy cuenta de todas mis limitaciones y hay una bastante importante: no soy uno de ellos. Suelo bromear al respecto. A Don Manolo le hace mucha gracia mi frase favorita: no soy B-Boy, pero he leído mucho sobre el tema. Y lo digo medio en broma, pero es del todo cierto. No soy un B-Boy, no me identifico con la mayoría de esas cosas que te convierten en alguien integrado en un movimiento, en ninguno. Lo que significa que tengo que esforzarme para entender algunos discos, porque son álbumes paridos desde una cultura muy concreta.
Eso tiene algo bueno, me obliga a aprender cosas, que siempre me ha gustado. Cuando empecé a escribir sobre rap no sabía ni la mitad de lo que sé ahora -no puedo decir si es mucho o poco. Pero también algo malo: lo veo todo desde fuera, y hablando de música eso significa que tu interpretación no será nunca del todo completa.
Soy un rockero al que le gusta el hip hop. Admiro el espíritu y la fuerza de la oldskool, el saqueo del pasado desde el amor absoluto, la creación de algo nuevo partiendo de la simple necesidad, la naturaleza justiciera del rap y el egocentrismo infantil de los primeros discjockeys y MCs. Admiro a Public Enemy, Eric B & Rakim, N.W.A, a The Wu Tang Clan, De La Soul, A Tribe Called Quest, Afrika Bambaataa, Grandmaster Flash, The Jungle Brothers, LL Kool G, Biggie Smalls, Ultramagnetic MCs, Run DMC, Nas y tantos otros… Su espíritu sigue vivo en los grupos que escucho ahora y que también admiro. Ése es el rap que me gusta y me sigue gustando. Pero soy incapaz de comprender muchas otras cosas: simplemente no las entiendo. Me cuesta ver qué tienen que ver N.W.A con Ying Yang Twins o en que punto algo como Poppa Large derivó en el último single de moda.
Creo que en esencia el rap ahora vende héroes. Vende personajes. Da igual cómo rapee 50 Cent, lo que importa es que le pegaron dos tiros y sobrevivió, sus credenciales callejeras, el tipo de persona que es o el tipo de persona que te hacen creer que es. El rap actual no tiene nada que ver con los valores que hacen que el rap clásico tenga sentido para mí y eso es una auténtica putada, porque a veces tengo la sensación de que actúo con la misma actitud odiosa y cerrada que siempre he criticado en aquellos que dicen que ningún disco de rock editado después de 1971 vale la pena. Siempre me pregunto si no será que simplemente no sirvo para comentar esos discos y puede que sea así. Quizás el flow y las bases han pasado a un segundo plano en el rap como pasó con todos los aspectos técnicos durante el punk.
Aunque también puede que esté en lo cierto cuando pienso que la mayoría del rap que se hace hoy en día es plano y meramente comercial, carece de espíritu, y la mayoría de MCs tienen mucho ego pero nada de personalidad, no rapean una mierda y no aportan más que tópicos manidos, adaptándose a un estereotipo fácilmente asumible por parte de la industria. Sé que es paradójico, pero para la MTV es mucho más fácil fagocitar a un garrulete con ganas de forrarse, por muy violento que sea, que a unos pacifistas luchadores como Brand Nubian. Pero el hecho de que el mundo tienda a escuchar esos otros artistas me hace dudar de mi posición. A diferencia de otros, yo no creo que la gente sea tonta. La gente escucha lo que le gusta y punto.
Por alguna extraña razón algunos piensan que sé de qué hablo cuando escribo críticas, pero estoy seguro de que muchos raperos de verdad se preguntan quién coño soy y se dan cuenta de que en el fondo no tengo ni pajolera idea. Muchas veces tengo la sensación de que escribo sobre discos de rap para gente que no escucha rap y muchas veces tengo la sensación de que algo se me escapa. Como he dicho, eso hace que me esfuerce. Aunque no se lo crean me tomo bastante en serio mi trabajo, hago los deberes. Pero también soy consciente de todas mis limitaciones. Y tengo un montón.
Debería mirar más MTV Base. Puede que sea eso: a veces olvidamos que ciertos discos deben ser interpretados como un movimiento de la industria, no tienen nada que ver con la música y sí con conceptos diabólicos como crear sinergia. El rap ha llegado a su madurez y de la misma manera que no nos molestamos en comentar el último disco de Shania Twain, no deberíamos molestarnos en comentar ciertos discos de rap porque no tienen nada que ver con el rap y mucho menos con el hip hop… Pero, ¿no son todo eso simples prejuicios? ¿no será que nuestros esquemas han quedado desfasados? No tengo la respuesta, pero puedo decirles que Curtis me parece una auténtica mierda.