Archive for maig, 2008
Trance Music
El pasado martes Sonic Boom dio en el centremàtic un concierto insoportable y genial. Al cabo de media hora tres cuartos del público habían abandonado la sala, hartos de tanto dron y tanto mantra electrónico, aunque yo (y Celestí, creo que el único tan entusiasmado como un servidor) salí de allí con una sonrisa de oreja a oreja.
Con el lío de estos días se me olvidó el concierto y entregar la entrevista que le hice para UH -que nadie me reclamó, tampoco. Así que cuando tenga un momento lo colgaré por aquí.
Por allí me encontré a Miquel y Alberto que me contaron que van a hacerse cargo de la programación de un local nuevo en los molinos de la calle Industria. Una gran noticia, porque el centro de Palma había quedado desierto y echo de menos un local como fueron antes Sonotone, Casino Royale y Cultura Club a los que sabías que podías ir solo porque siempre encontrabas a todo el mundo. Se llamará Polaroid.
For sale
Esto… Tengo un abono de más para el Primavera Sound en venta. Ofertas en los comentarios, festeracos…
Adiós a Casino Royale
Era más o menos algo que todos sabíamos pero este fin de semana se ha confirmado: cierra Casino Royale, tanto el de Gomila como el nuevo que habían intentado abrir, sin mucho éxito más allá del día de inauguración, en el polígono.
Es una noticia muy mala. Mucho peor de lo que pueda parecer ahora mismo. Los que hemos estado por allí sentiremos tener un lugar menos al que ir. La ya de por sí corta oferta de Palma se acorta todavía más. Pero es mucho peor que todo eso: las bandas locales pierden uno de los únicos locales que se arriesgaban a montar conciertos de este tipo y muchos de ellos van a perder uno de los pocos sitios con los que podían contar de forma fija.
Habrá que ver si Tunnel se anima a tomar el relevo o qué pasa, pero desde luego la cosa pinta mal.
Actualización: Casino Royale no cierra. Se divide en dos y cambiará el funcionamiento. Aquí tenéis más información.
Parece como si la entrevista me la hiciera él a mí. Me pregunta qué pienso de su nueva discográfica, qué me pareció su concierto la semana pasada en el Teatre Principal (en el que me aburrí, aunque más porque estaba cansado y poco por la labor que por otra cosa: no era el día para ir a verlo), qué me parecen las canciones nuevas (mejores, más maduras y sobre todo más amplias y conscientes de las posibilidades al alcance)… El caso es que después de un cuarto de hora hablando sobre esto y aquello pongo la grabadora en marcha y hago mi primera pregunta.
De repente, algo le cae sobre el brazo. Merda, se le escapa en voz baja. Y en efecto. Se le ha cagado una paloma en el brazo. Me pregunto si que te caigan encima es signo de buena suerte, como pisarlas. Supongo que sí, ¿no? Això vol dir algo, comenta, cabreado pero riendo.
Me dijo que no lo metiera en el artículo. Así que lo cuento aquí, porque estas cosas hay que contarlas.